Ricardo Martín Cruz fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por el homicidio imprudente de Matías Benjamín Puca, ocurrido en septiembre de 2017 durante la Fiesta Nacional de los Estudiantes. El acusado reconoció su responsabilidad ante el tribunal y alcanzó un acuerdo con el Ministerio Público de la Acusación, su defensa y la querella, que representaba a Natalia Fabiola Zerpa, madre de la víctima.
La investigación, a cargo del fiscal Aldo Lozano (Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad de las Personas), permitió identificar el vehículo involucrado mediante cámaras de seguridad. El hecho ocurrió el 17 de septiembre de 2017, cuando Cruz subió su auto a la vereda de la avenida Fascio y embistió a Matías Puca y a una compañera que caminaban hacia el RIM 20. El joven falleció dos días después por las graves lesiones.
Además de la pena condicional (el acusado ya cumplió dos años y nueve meses de prisión preventiva en el penal de Gorriti), se le impusieron estrictas reglas de conducta por tres años: prohibición de salir del país sin autorización judicial, presentaciones periódicas ante la Oficina de Control y Probation del MPA, abstención de consumo abusivo de alcohol y drogas, y la prohibición de hostigar o perturbar a la familia de la víctima. También se le vedó por completo la conducción de cualquier vehículo durante cinco años.
El tribunal –integrado por los jueces Alejandro Gloss, Elia Luciano Yapura y Ernesto Kamada– homologó por unanimidad el acuerdo. Durante la audiencia, Cruz pidió disculpas a la madre de Matías y se comprometió a pagar una reparación económica a la familia. Las partes dejaron constancia de que el incumplimiento de cualquiera de las condiciones puede derivar en la revocación de la condicionalidad y el ingreso efectivo del condenado a un establecimiento penitenciario.