Un total de 25 camionetas Toyota robadas y una red delictiva interprovincial desarticulada son el resultado de una investigación que culminó con el procesamiento y la prisión preventiva de los dos cabecillas de la llamada “Banda de las Hilux” por el delito de asociación ilícita.
Las detenciones se hicieron efectivas tras 16 allanamientos realizados por la Policía de Buenos Aires y en la capital de San Salvador de Jujuy, llevados a cabo por la División Sustracción de Automotores y Autopartes.
La causa judicial quedó radicada en la Fiscalía de Núñez y Saavedra, bajo la dirección de José María Campagnoli, tras iniciarse la pesquisa a partir de la denuncia de una mujer a principios de mayo de este año ante la Comisaría Vecinal 13 B por la sustracción de su vehículo estacionado en la calle Cubas al 3400, en el barrio de Núñez.Los detectives lograron el hilo conductor del caso mediante un seguimiento por geolocalización que los condujo a un domicilio en la localidad de Ezeiza.
Fuentes policiales informaron que con los datos acumulados en el expediente, la fiscalía solicitó las órdenes de registro para los multiples barrios de la provincia de Buenos Aires, como para el Barrio Alto Comedero de la capital jujeña.
En los procedimientos se incautó un arsenal tecnológico compuesto por 26 teléfonos celulares, tres computadoras, una tablet, un pendrive, 15 máquinas de impresión 3D, un tester automotriz, dos escáneres, un programador de llaves y máquinas cortadoras de llaves automáticas, además de diversas herramientas de mano, autopartes, 38 llaves de vehículos, siete patentes -cuatro con pedido de secuestro- y una escopeta de doble cañón de 16 milímetros con sus respectivos cartuchos.
La resolución del juez Godoy impuso la prisión preventiva para el jefe y el lugarteniente de la banda, notificando además a otras diez personas que permanecen vinculadas a la causa penal por asociación ilícita y deteniendo a un tercer hombre por tenencia ilegal de arma de fuego.
Al momento de evaluar los riesgos procesales, el magistrado consideró los antecedentes del principal imputado, quien había sido dejado en libertad en septiembre del año pasado, luego de haber sido condenado por encubrimiento reiterado a dos años de prisión en suspenso.
Por su parte, el segundo cabecilla también quedó bajo arresto preventivo debido a que contaba con una suspensión de proceso a prueba vigente ante el Tribunal Oral Criminal 10 de Lomas de Zamora por el delito de robo agravado en concurso con encubrimiento.