El Tribunal Oral Federal 1 de Salta condenó a la pena de 9 años de prisión a un exintegrante de Gendarmería Nacional, experto en investigaciones por narcocriminalidad, por haber sido uno de los coordinadores de una maniobra de transporte de 161 kilos de cocaína descubierta en mayo de 2025 en la localidad salteña de Aguaray. El caso fue investigado y litigado hasta el juicio oral, por la fiscal federal Lucía Orsetti y la auxiliar fiscal Lourdes Milani, de la Sede Fiscal Descentralizada Tartagal.
La sentencia recayó sobre el exsargento Carlos Alberto Sorani, exjefe del área de Inteligencia del Escuadrón 52 "Tartagal". Por unanimidad, las juezas Marta Liliana Snopek, Gabriela Elisa Catalano y María Alejandra Cataldi lo consideraron coautor del delito de "transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes y por su calidad de funcionario público".
Si bien estuvo dirigida por la sede fiscal mencionada, de la investigación también participaron unidades investigativas de Gendarmería Nacional, de la Unidad Fiscal de Narcocriminalidad del MPF de Salta.
La investigación se originó el 5 de mayo de 2025, cuando personal del Escuadrón 54 de Gendarmería detuvo una Ford Ranger sobre la ruta nacional N°34, en Aguaray. Durante la inspección, un perro adiestrado marcó anomalías en el vehículo y se descubrió un doble fondo oculto en la caja, entre el respaldo de los asientos traseros, donde se acondicionaban 161 kilos de cocaína. La camioneta era conducida por Oscar Navarro, quien viajaba acompañado por Gloria Cardozo.
A partir de ese procedimiento, la Fiscalía impulsó distintas medidas de prueba para reconstruir la maniobra y establecer las responsabilidades. Se realizaron análisis de celulares, informes de geolocalización e impactos de antenas de telefonía, tareas de inteligencia y relevamientos de cámaras de seguridad públicas y privadas.
Así se determinó que Navarro y Cardozo actuaron como transportistas y que la maniobra había sido organizada por Sorani, quien acumulaba 26 años de trayectoria en Gendarmería, gran parte en áreas de inteligencia criminal vinculadas a investigaciones de narcotráfico.
La pesquisa también estableció que Sorani había sumado al cabo primero Alexis Aguirre, quien al momento del hecho se desempeñaba como chofer del Grupo Motorizado del Escuadrón 52 "Tartagal" y contaba con experiencia previa en unidades antidrogas.
Además, se identificó la participación de Héctor Horacio Acosta, de Salvador Mazza, que facilitó un galpón para ocultar la camioneta del transporte. Como proveedor de la droga y presunto jefe de la organización fue señalado Gustavo Ariel Barrios, sobre quien pesa un pedido de captura nacional e internacional.