Un crimen estremecedor conmueve a la ciudad de Río Gallegos, tras el hallazgo de los restos de un jubilado petrolero que había desaparecido hacía semanas. La Justicia investiga el caso y el principal sospechoso, Félix Marcelo Curtti, permanece detenido.
El caso involucra a Aníbal Eduardo Cepeda (72), quien fue visto por última vez el 20 de abril. Su desaparición activó una búsqueda policial que incluyó rastrillajes en zonas abiertas y domicilios abandonados.
Las primeras averiguaciones revelaron que la víctima era un cliente habitual del casino céntrico y que había cobrado una indemnización millonaria de la empresa petrolera donde trabajó. Varios testigos señalaron que lo vieron por última vez con Félix Marcelo Curtti (61), conocido en el mismo entorno.
El giro en la investigación se produjo cuando la policía localizó restos humanos dentro de bolsas plásticas en un tanque de agua de un complejo habitacional abandonado. Se trata de un complejo de departamentos que fue decomisado por la Justicia federal a Daniel Muñoz, el exsecretario privado de Néstor Kirchner.
El cuerpo se hallaba incompleto: faltaban la cabeza y las manos. Poco después, en una vivienda cercana, se encontró el resto del cadáver, lo que permitió a los peritos confirmar la identidad de la víctima.
La escena del hallazgo sumó un detalle macabro: el cuerpo de Cepeda había sido descuartizado en una de las parrillas del complejo que perteneció a Muñoz.
Curtti fue detenido poco después de que se emitiera una alerta de búsqueda en su contra. Aunque se presentó espontáneamente ante la Justicia, decidió no declarar durante la indagatoria.
La hipótesis principal apunta a un móvil vinculado a la indemnización cobrada por la víctima, aunque los investigadores analizan otras posibilidades.