Un usuario de la billetera virtual Personal Pay se acercó a la redacción de El Tribuno de Jujuy para denunciar públicamente el incumplimiento en la devolución del dinero que le quedó en la aplicación, luego del bloqueo de la misma sin explicación alguna en noviembre pasado. El damnificado recurrió a Defensa del Consumidor para canalizar el reclamo, en donde se realizó una audiencia para solucionar el inconveniente, aunque la compañía financiera no cumplió con lo acordado en la misma.
Tras una primera nota publicada en este diario el 11 de noviembre de 2025 titulada "Denuncia a financiera por el bloqueo de su cuenta", "surtió el efecto, me citaron a una audiencia en febrero en Defensa del Consumidor, en donde expliqué todo lo sucedido y la empresa Personal pidió unos días para responder", comenzó Alfredo Rivarola en diálogo con este medio de comunicación.
Tras esto, el entrevistado fue nuevamente convocado a las oficinas de la entidad ubicada en la calle San Martín del centro capitalino. "Allí estaba la gente de Personal. Me dicen 'Alfredo, ¿cuánto era la deuda?, se la vamos a pagar. Tiene que darnos un CBU'. Les di un CBU. 'Le vamos a pagar en 30 días'", le respondió al final el abogado que concurrió a la audiencia en representación de la entidad financiera.
Si bien el entrevistado pensó en negarse a aceptar ese plazo, finalmente accedió. La devolución del dinero adeudado, que asciende a la suma cercana a 100 mil pesos, debía acreditarse en marzo. No obstante, cerca de finalizar abril Rivarola continúa esperando.
"Hasta el día de hoy no apareció nadie de la empresa a pagarme. Pero más allá de eso, está la mala atención de la gente de Defensa del Consumidor. Porque me dicen, '¿qué quiere que hagamos nosotros? Nosotros no podemos hacer nada'. Les digo, '¿cómo que no pueden hacer nada?, si ustedes son la ley, ustedes tienen el poder'", recordó el hombre acerca de su reclamo en el mencionado organismo.
Cabe recordar, que existe la Ley Nacional Nº 24.240 de Defensa del Consumidor para asistir a todas las personas que compraron un bien o contrataron un servicio, como en el caso del damnificado, y que desean realizar una queja sobre la calidad del mismo. Por esa razón existe en la capital provincial una institución encargada de recepcionar los reclamos de los consumidores y para que puedan tener una resolución el daño ocasionado a la mayor brevedad posible.