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"Si mi hermana está viva es un milagro de Dios", le aseguró Alejandra Urzagaste a El Tribuno de Jujuy, en la entrevista en exclusiva para conocer cómo avanza la investigación del incidente vial en el cual su hermana Karina Urzagaste (48) y su sobrina Leila Poniatowsky (27), quienes circulaban en moto, fueron atropelladas por un automovilista que se fugó. Al cierre de esta edición, no había detenidos por el siniestro ocurrido en la noche del sábado 3 de octubre en la avenida Intersindical del distrito capitalino Alto Comedero.
"Toda la cadera la tiene fracturada. La reconstrucción completa le tienen que hacer", aseguró la entrevistada, mientras ayer a la mañana su hermana era operada en el hospital "Pablo Soria", de la capital. Por su parte, la otra ocupante de la moto fue dada de alta el pasado jueves tras las heridas sufridas en la pierna derecha.
El hecho
A una semana del incidente, la mujer le narró a este matutino cómo ocurrieron los hechos en la noche del sábado 3 de este mes, desde que las víctimas se encontraron para volver juntas a su casa. "Ese día mi hermana trabajó todo el día y salía a las 11 de la noche. Entonces, mi sobrina había quedado en ir a buscarla. Mi hermana se hizo dejar con sus patrones en la Federación Gaucha", comenzó Urzagaste.
La mujer que se encuentra aún internada trabaja en la Delegación Municipal de Alto Comedero, ubicada en la avenida Forestal. Por eso su idea era encontrarse con su hija Leila que fue en la moto de baja cilindrada hasta el cruce entre la avenida Intersindical y la colectora de la ruta nacional N° 66. La joven de 27 años vive cerca del Parque Belgrano, por eso fue el punto elegido.
"Te dejo en tu casa y ahí me voy a mi casa", le dijo Karina a su hija minutos después de las 23 para tomar el mando de la moto y comenzar a conducir por la Intersindical en dirección norte-sur.
Cabe aclarar que la mencionada avenida de doble mano, si bien está asfaltada, cuenta con escasa iluminación. En el instante previo a la colisión "mi sobrina (Leila) me cuenta que a lo lejos ellas ven que el auto se les cruza de carril. Mi hermana (Karina) intenta esquivarlo porque ya lo veían cada vez más cerca. Ella me dijo 'yo volanteé' y las impactó del lado derecho", relató a este matutino.
Las consecuencias del violento choque del auto marca Volkswagen, por lo que se sabe de las fuentes policiales, no fue la conclusión del hecho. Allí comenzó la dramática situación para la mujer que sufrió las peores heridas. "Mi hermana cuenta que ella intentó esquivarlo y ya el auto las impactó. Mi sobrina vuela para el costado y mi hermana queda encima del capot del auto", agregó.
Fue estremecedora la actitud del conductor prófugo, tras impactar al rodado en que circulaban las mujeres. "Frená, frená, por favor", atinó a decirle Karina Urzagaste al automovilista mientras estaba sobre la parte delantera del vehículo que rápidamente se dirigía hacia la colectora de la ruta 66. No obstante, el fugitivo "no frenaba, cada vez aumentaba la velocidad", completó en diálogo con este diario.
En ese momento, cuando el reloj marcaba las 23.20, aproximadamente, en la desesperación de la conductora por no poder bajarse y sin fuerzas de la cintura para abajo, atinó a agarrarse a una baranda del techo del auto para tirarse hacia el costado, mientras el conductor se dio a la fuga.
Asistencia
De acuerdo a las fuentes policiales y al testimonio de un testigo, Karina Urzagaste estuvo arriba del capot durante 200 metros de recorrido del automóvil por la avenida Intersindical, desde el lugar de la colisión hasta donde pasa un puente sobre un arroyo. Allí estaba la motociclista que recibió la peor parte al ser chocada a la altura de la cadera.
Por su parte, Leila Poniatowsky estaba sobre la cinta asfáltica consciente y fue auxiliada por una pareja que iba a bordo de un auto, testigos de la actitud del conductor. Mientras, la menor de las heridas no veía a su madre. "Ella intenta pararse para buscar a su mamá, decía 'mi mamá, mi mamá' y se vuelve a caer porque tiene una fractura en el peroné y el corte de dos tendones", explicó.
Minutos más tarde arribaron dos ambulancias al escenario del hecho, en cercanías de avenida Intersindical y la calle Las Capillas, una zona en la que a ambos lados de la cinta asfáltica hay malezas. Ante la situación, en un primer momento el personal médico creyó que se trataba de dos incidentes viales diferentes, cuando encontraron 200 metros más adelante a Karina. "Mi hermana estaba inconsciente, cuando la reanimaron reaccionó y atinó a decir 'mi hija, mi hija'. Estaba muy shockeada", repasó.
Tras esto, ambas motociclistas fueron trasladadas al hospital "Pablo Soria". Así, horas más tarde, en la madrugada del domingo 4 la joven de 27 años fue intervenida quirúrgicamente por las lesiones sufridas en la pierna derecha, para luego quedar en observación hasta el jueves pasado, cuando recibió el alta. Por otro lado, Karina fue asistida y quedó internada al cierre de esta edición.
"Mi hermana tiene toda la parte izquierda lastimada. Tenía el ojo hinchado, los labios, la boca adentro lastimada, tiene algunos puntos en la frente. El médico me dijo que le hicieron la tomografía en la cabeza y que no tiene ninguna secuela ni coágulo. Ella está afectada en la cadera. Si mi hermana está viva es un milagro de Dios, porque lo que es la cabeza, no le afectó en nada", aseguró la entrevistada con respecto al estado de salud de su hermana.
Continúa la investigación para encontrar al conductor
Este medio pudo saber de fuentes cercanas a la investigación en curso, que la Brigada de Investigaciones trabaja para encontrar al automovilista que se dio a la fuga. Si bien hay hermetismo acerca de las tareas, la labor se centra en la reconstrucción del recorrido del prófugo mediante el análisis de las imágenes de cámaras de seguridad dispuestas en distintos puntos de la ciudad. El siniestro vial que tiene internada aún a Karina Urzagaste generó mucha preocupación en la comunidad de Alto Comedero.
Allí la mujer desempeña sus tareas laborales en la Delegación Municipal, cuyos compañeros de trabajo utilizaron las redes sociales para solicitar testigos del hecho y la colaboración económica para afrontar la operación y posterior recuperación. Mientras que su hija, Leila Poniatowsky, trabaja en la Escuela Municipal “Marina Vilte”, en el mismo barrio capitalino. Más allá de las pesquisas que se realizan, Alejandra Urzagaste solicitó “que se haga justicia, que este hombre aparezca.
Que recapacite porque les arruinó la vida a dos mujeres, que tenga un poco de consciencia. Hoy mi hermana está luchando por su vida y es muy triste estar en esta situación y que él esté tranquilo en su casa con su familia”. Finalmente, en diálogo con este matutino, la mujer expresó que “nosotros estamos orando, llorando, pidiendo todas las fuerzas del mundo, de Dios para que mi hermana salga bien.
Tenemos toda la fe que va a salir bien de la operación, van a quedar secuelas muy grandes para ella. Entonces, es muy injusto que él (automovilista) esté libre y como si nada”.