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Jujuy antes y después del 25 (en 1810)

Domingo, 24 de mayo de 2026 23:42

Para celebrar hoy, aquel 25 de mayo de 1810, debemos conocer también algunos momentos de lucha y sacrificio del pueblo jujeño desde sus lejanos lindes fundacionales y que fueron antecedentes de lo que sería la “Muy Leal y Constante” bautizada por los mismos españoles en 1785 mediante una Cédula Real. Dice el historiador Miguel A Vergara: “La historia sacrificada de San Salvador, era tan conocida de las autoridades reales en España, como sus gloriosos y beneméritos personajes. Se puede afirmar que su vida fue lucha, en el orden racial y étnico, como en el vencimiento de la tierra indómita hasta que se produjo oro y miel, en las gruesas cosechas de trigo, maíz, frutas, viñas, hortalizas y caña dulce”.

El monarca español sabía de la ferocidad indígena por la defensa de su tierra desde los intentos fundacionales de Nieva en 1561 y Alaba en 1575, y conocía las luchas calchaquíes, que persistieron 110 años y de los chaqueños por 160 años. Pero la tenacidad conquistadora superó a sus enemigos hasta después de la rebelión de los tobas y Tupac Amaru.

Dice Vergara: “Con el despertar industrial y comercial de la colonia jujeña aumento su población y riqueza, que le dieron definitiva estabilidad. Las invasiones inglesas al puerto de Buenos Aires, 1806 y 1807. Que tuvieron el propósito de hacernos colonia británica, briosamente rechazadas, contaron también con la contribución de oficiales y soldados jujeños. Muchos de ellos en servicio activo en los regimientos que tenían asiento en Salta, capital de la Intendencia; y otros que entonces marcharon incorporándose a los contingentes que venían del Alto Perú”.

El Virreinato de Buenos Aires y los pueblos que lo formaban comprendieron que eran capaces de vencer al mismo poderío español, después de la derrota inglesa. Los ánimos independientes y rebeldes crecieron en número y calidad, de suerte que, en las rebeliones de Chuquisaca y la Paz, en 1809, se oyeron gritos del pueblo que decían “muera el rey”.

Se acercaba pues, la realización del pronóstico que había hecho el Obispo Abad Illana en 1768: “temo, señor, que... vuestra real corona pierda estos reinos”. Cuarenta y un años se había adelantado el Obispo Abad con su pronóstico, a la Revolución del 25 de mayo de 1810 en Bs As, además de números antecedentes de la misma, como ya se nombraron.

Aquí en Jujuy, comenta Miguel Ángel Pereira, en “Otras Páginas”: “El 16 de junio de 1810 el Cabildo jujeño quedaba oficialmente notificado por la Junta Provisoria de Gobierno... de los motivos y fundamentos de su instalación y de la abdicación del Virrey Cisneros, mandando al mismo tiempo invitar a la parte principal del vecindario a un congreso para elegir el representante que conjuntamente con los demás de los otros cabildos, debían reunirse en la capital. De esta manera veintidós días después del “primer grito de libertad”, Jujuy se imponía de los Sucesos de mayo y tomaba conocimiento del nuevo régimen político imperante en el Río de la Plata... Así en el Cabildo Abierto del 4 de septiembre, Jujuy se pronuncia por la Revolución de Mayo, reconoce la Primera Junta y elige al doctor Juan Ignacio de Gorriti como su diputado al Congreso General...”.

Es muy importante mencionar un escrito sobre La Escuela de Belgrano del libro Jujuy en sus Documentos - Recopilación del Archivo Capitular de Ricardo Rojas con Selección y Prólogo de Viviana Conti (de 1992), Archivo Capitular de Jujuy VIII Editos: ... El benemérito Señor General en Jefe del Ejército Auxiliar del Perú, Brigadier Don Manuel Belgrano, dejó dotada en esta ciudad una escuela pública de primeras letras, en que se enseñe a leer, escribir, y contar, la gramática castellana: los fundamentos de nuestra Sagrada Religión, y la Doctrina Christiana; los primeros rudimentos sobre el origen, y objeto de la Sociedad: los derechos del hombre en esta, y sus obligación hacia ella y al Gobierno que la rige; señalándole con aprobación del Supremo Poder Ejecutivo, el fondo de diez mil pesos, de los cuarenta que le concedió en premio de sus relevantes servicios a la Patria, la Asamblea General Constituyente por su Soberano Decreto de ocho de Marzo de este año, para que de el redito anual de quinientos pesos se le paguen cuatrocientos de sueldo al maestro, y los ciento restantes se destinen para papel, plumas, tinta, libros y catecismos para los niños de padres pobres que no tengan como costearlo...”.

La Sala Capitular de Jujuy del 17 de julio de 1813 estuvo firmada por José Antonio del Portal, Torcuato de Sarverri, Santiago López, José Manuel de Alvarado, Remigio de Goyechea y Pedro Pablo de Zavaleta. Para cerrar esta Histoletras tengo el profundo orgullo que mis tres hijos, dos varones y una mujer hayan cursado sus estudios primarios en la Escuela Manuel Belgrano de nuestra Ciudad y que dos de ellos fueron abanderados portando la insignia azul y blanca de Belgrano El Creador. Feliz Día de la Patria, por el 25 de Mayo de 1810 para todo el País y Pueblo de Jujuy: ”Viva la Patria... Viva la Patria”.

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