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Una niña cumplió su sueño

Jueves, 07 de abril de 2016 01:30
PLAZA SAN PEDRO / EL PAPA BENDIJO LOS OJOS DE LIZZY Y LE REGALO UN ROSARIO.
El papa Francisco cumplió ayer en el Vaticano el deseo de la pequeña Lizzy, una estadounidense de 6 años, quien está por quedar ciega debido a una enfermedad genética.
Acompañada por sus padres y su hermana pequeña, Lizzy, que estaba sentada en las primeras filas de la plaza de San Pedro, pudo hablar y abrazar al pontífice, un pedido que hizo antes de que pierda definitivamente la vista.
Francisco bendijo los ojos de la niña, le acarició la cara y le regaló un rosario, en un encuentro muy emotivo.
El síndrome de Usher es la principal causa de sordoceguera congénita y se hereda según un patrón autosómico recesivo.
Elizabeth Myers, llamada Lizzy, vive en Belleville, Ohio, y sufre el síndrome de Usher, un trastorno genético poco común que combina la pérdida auditiva parcial al nacer y la pérdida gradual de la visión en la infancia.
Una compañía aérea turca ofreció cuatro pasajes para la familia, que decidió venir a Roma para conocer al pontífice argentino.
La niña quedó sorprendida por la personalidad del Papa, tan sincera y cariñosa con los niños.
Los padres de la menor decidieron aprovechar la visita a Italia para mostrarle importantes obras de arte así como monumentos históricos de manera que queden grabados en su memoria.

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