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Desarrollan vendas que cambian de color

Viernes, 08 de abril de 2011 21:07

Por Ernest Gill

MÚNICH (dpa) - En el futuro, los vendajes cambiarán de color cuando se produzca una infección, lo que evitará tener que quitarlos para poder comprobar el proceso de curación, gracias a los estudios de un grupo de científicos del Instituto de Investigaciones Fraunhofer de Tecnología Modular Sólida (EMFT), con sede en Múnich.

Las pequeñas heridas sanan a menudo en pocos días, pero una más importante necesita más tiempo y una infección puede surgir incluso tras numerosos días.

Los vendajes protegen las lesiones, pero para ver cómo van, es necesario quitarlos. Esto puede ser doloroso para el paciente y además es una oportunidad para que se introduzcan gérmenes y causen una infección.

Los científicos del EMFT desarrollaron vendas y apósitos que indican los cambios patológicos en la piel. Si se produce una infección, el color pasa de amarillo a púrpura. De esta forma, las enfermeras detectan de inmediato que hay problemas y pueden actuar, subrayan los investigadores.

"Hemos desarrollado una tintura indicadora que reacciona a los diferentes valores de pH y la hemos integrado a un vendaje y a un apósito", explica Sabine Trupp, científica del EMFT. De esta forma, el material inteligente hace posible chequear las heridas de manera regular desde el exterior sin interrumpir el proceso de curación.

Trupp destaca que "la piel saludable y las heridas sanas tienen un pH por debajo de 5. Si éste aumenta está pasando del rango ácido al alcalino, lo que indica complicaciones en la sanación. Si el pH se ubica entre 6,5 y 8,5 hay a menudo una infección y el vendaje se vuelve púrpura".

La producción del vendaje planteó una serie de desafíos a los investigadores, debido a que se debían cumplir diferentes requisitos. "El tinte tiene que mantenerse químicamente estable al unirse a las fibras del material de la venda o el apósito, para asegurarse de que no se filtre a la herida. A la vez, el indicador debe mostrar un cambio claro de color y reaccionar con sensibilidad a un cambio de pH", añade Trupp.

Al final consiguieron todas estas condiciones. Un prototipo del vendaje ya ha sido fabricado y las primeras pruebas resultaron exitosas.

Ahora los investigadores están pensando en cómo desarollar más su innovación. Hay planes para integrar por ejemplo un sensor óptico para medir el nivel de pH y dar los resultados en una unidad de lectura. Este método permitirá ver de forma exacta el nivel de pH, lo que dará información sobre el modo en que se está curando la lesión.

El siguiente paso será usar la venda en la clínica de dermatología de la Universidad de Ratisbona. El doctor Philipp Babilas será el supervisor médico del proyecto.

"Nuestros estudios del pH en heridas graves, así como crónicas, han mostrado que éste juega un papel clave en la curación", señaló Babilas.

Trupp y su equipo están buscando actualmente un socio industrial para producir las vendas y apósitos de forma comercial.
 

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