La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires salió a fijar límites al uso de la inteligencia artificial en los tribunales y lanzó una advertencia a jueces, funcionarios y empleados judiciales: bajo ninguna circunstancia podrán delegar en sistemas de IA la toma de decisiones judiciales ni el razonamiento que sustenta una sentencia.
La definición aparece en un proyecto de reglamento para el desarrollo y uso responsable de la inteligencia artificial dentro del Poder Judicial bonaerense, que fue puesto en consulta pública mediante una resolución del máximo tribunal provincial.
“La función jurisdiccional es indelegable e insustituible”, enfatizó la Corte. Y agregó que “bajo ninguna circunstancia se puede delegar en una IA la toma de decisiones judiciales que impliquen la resolución del proceso o procedimiento administrativo, la valoración de pruebas o la construcción del razonamiento jurídico que fundamenta una resolución o sentencia”.
La iniciativa fue formalizada mediante la Resolución SC 1719/26, por la que la Suprema Corte puso en conocimiento el proyecto denominado “Reglamento para el desarrollo y uso responsable de la Inteligencia Artificial de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires”.
Paralelamente, a través de la Resolución RP 747/26, el Tribunal dispuso abrir una instancia de consulta participativa para recibir observaciones y aportes de magistrados, funcionarios, agentes judiciales, colegios profesionales, instituciones académicas y otros actores interesados antes de aprobar la versión definitiva del texto.
La Corte aclaró que estas tecnologías podrán utilizarse como herramientas de apoyo, pero nunca para sustituir el criterio humano. En ese sentido, remarcó que el empleo de sistemas de IA “no exime de su plena responsabilidad al operador judicial” respecto del contenido, la validez y la legalidad de los actos en los que esas herramientas hayan intervenido.
El proyecto también pone el foco en la protección de datos personales. Según se establece, cualquier tratamiento de información mediante inteligencia artificial deberá ajustarse estrictamente a la Ley de Protección de Datos Personales, garantizando “la confidencialidad, integridad y seguridad de la información”.
Junto con la difusión del reglamento, la Suprema Corte abrió un proceso de consulta participativa que se extenderá desde el 24 de junio hasta el 7 de agosto. Durante ese período, magistrados, funcionarios, agentes judiciales, colegios profesionales, universidades y otros interesados podrán presentar observaciones y propuestas sobre el texto.
Hasta tanto se apruebe una versión definitiva, la Corte aclaró que el reglamento tendrá carácter “orientador y no vinculante”.