La gestión de Javier Milei afronta una nueva jornada de conflictividad social este miércoles. Los jubilados se manifiestan en la zona del Congreso en su tradicional reclamo por mejoras en sus haberes, mientras que el gremio ATE realiza cortes en la Avenida General Paz contra el cierre de empresas. En paralelo, los trabajadores de la Salud marchan con fuerza hacia Plaza de Mayo en rechazo al ajuste presupuestario en el sector.
Tensión en el Congreso y marcha de jubilados
La zona del Congreso de la Nación registra actividad por partida doble. Adentro del palacio legislativo, se lleva a cabo la sesión convocada en Diputados para tratar varios temas de interés de la Casa Rosada, en medio de previsibles choques con la oposición. Afuera, los jubilados marchan —como cada miércoles desde hace años— para reclamar mejoras en sus ingresos, los cuales denuncian que se han deprimido aún más bajo la actual gestión. La movilización cuenta con la presencia de organizaciones de jubilados y sectores independientes que, más tarde, prevén sumarse a la Marcha Federal de la Salud Pública.
ATE corta la Avenida General Paz
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) mantiene bloqueos en la Avenida General Paz, a la altura de la avenida San Martín, para visibilizar el cierre de la PyME número 25.000 durante la gestión actual. De la acción participan otros sindicatos, entidades públicas y educativas, referentes políticos y distintas cámaras empresariales, quienes firman un documento conjunto para denunciar la crítica situación de las pequeñas y medianas empresas.
Se despliega la Marcha Federal de la Salud
La columna de manifestantes se moviliza por la Avenida de Mayo, desde 9 de Julio y Moreno, con destino a la Plaza de Mayo, donde se realizará el acto central. Los trabajadores y profesionales del sector rechazan el recorte en las prestaciones y el desfinanciamiento general del sistema sanitario.
“A lo largo y ancho de todo el país nos estamos movilizando. Somos miles de argentinos que salimos a expresar que el ajuste del gobierno pone en peligro derechos fundamentales y profundiza la crisis sanitaria”, señalaron desde el Foro por el Derecho a la Salud.
Según estimaciones de la CTAA, el sistema de salud pública registra una caída presupuestaria acumulada superior al 34%, con interrupciones en la entrega de medicamentos de alta complejidad y un colapso debido al traspaso masivo de usuarios desde el sector privado. Las agrupaciones denuncian que, bajo la premisa del equilibrio fiscal, ya se despidieron a más de 1.400 trabajadores del área.
De acuerdo con datos del INDEC citados por la central sindical, más de 740.000 personas perdieron su cobertura privada y pasaron a depender del sistema público, en un escenario marcado por subas de hasta el 417% en las prepagas y el deterioro del empleo registrado. Aunque el epicentro de la protesta es la Ciudad de Buenos Aires, las movilizaciones y paros en hospitales públicos se replican en distintas provincias del país.