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El hecho ocurrió alrededor de las 10, a la altura del kilómetro 1.112, pasando el puesto fijo de control Los Árboles, de Gendarmería Nacional. Tras recibir una alerta a través del sistema de emergencias 911, efectivos de esa fuerza acudieron al lugar y constataron que grandes piedras habían caído sobre el vehículo, provocando severos destrozos en la parte frontal.
La situación generó complicaciones en la circulación vehicular, ya que las rocas provenientes de una formación ubicada a un costado de la ruta quedaron esparcidas sobre la calzada. Como consecuencia, debió interrumpirse el tránsito en el tramo comprendido entre Potrerillos y Uspallata, mientras numerosos vehículos quedaron varados en ambos sentidos.
Ante este escenario, personal de Gendarmería permaneció en el sector para ordenar la situación y asistir a los conductores, a la espera de la llegada de maquinaria para despejar el camino.
La empresa Caminos del Aconcagua, concesionaria de ese tramo de la ruta, desplegó una retroexcavadora para abrir una brecha y habilitar un bypass provisorio. La medida permitió comenzar a evacuar los vehículos que habían quedado atrapados y aliviar parcialmente la congestión durante el mediodía.
Sin embargo, todavía restaba retirar las piedras de mayor tamaño que permanecían sobre la calzada, por lo que se esperaba la llegada de equipos de mayor porte para completar las tareas de despeje y avanzar con la normalización del tránsito.
En tanto, las autoridades confirmaron que el paso internacional Cristo Redentor continuaba habilitado las 24 horas para todo tipo de vehículos.
El episodio volvió a poner en evidencia los riesgos que enfrentan quienes transitan por los caminos de alta montaña, donde los desprendimientos de rocas pueden ocurrir de manera repentina y convertirse en una amenaza para la seguridad vial.