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Profesionales del Hospital Garrahan realizaron una cirugía de vanguardia en una bebé de siete meses con miocardiopatía dilatada severa, una enfermedad en la que el corazón se agranda y pierde capacidad para bombear sangre. La intervención, que se hizo el 23 de septiembre, es la primera de su tipo en el país y en la región.
Una alternativa frente a la dificultad de un trasplante
La paciente llegó al hospital después de varios tratamientos y evaluaciones durante sus primeros meses de vida. En casos como el suyo, una de las opciones es el trasplante cardíaco, pero en bebés de muy bajo peso resulta complejo conseguir un donante compatible.
Ante ese escenario, el equipo buscó una estrategia para mejorar la función del corazón de la niña y, si era posible, evitar o postergar el trasplante.
Una técnica conocida, con un objetivo nuevo
La cirugía consistió en un cerclaje (o banding) de la arteria pulmonar. Se trata de un procedimiento que se usa desde hace décadas en cirugía cardiovascular pediátrica, sobre todo en bebés con malformaciones cardíacas que provocan un exceso de flujo de sangre hacia los pulmones. Los equipos del Garrahan ya lo conocen y lo practican.
La novedad está en el propósito. En este caso se utilizó para favorecer la remodelación de un corazón con miocardiopatía dilatada severa, aunque la bebé no tiene una malformación estructural. Esta estrategia fue desarrollada en pocos centros especializados de Alemania y Estados Unidos.
Cómo funciona el “entrenamiento” del corazón
Al ajustar con cuidado la arteria pulmonar, el ventrículo derecho debe esforzarse más, lo que estimula su crecimiento y fortalecimiento. Ese impulso se transmite también al ventrículo izquierdo, que así puede recuperar la fuerza perdida. Los especialistas lo describen como un “efecto espejo”.
A diferencia de un dispositivo de asistencia mecánica, la técnica no reemplaza la función del corazón. Crea las condiciones para que el propio músculo cardíaco se recupere.
Un método que no sirve para todos los pacientes
Javier Cornelis, cirujano cardiovascular del hospital, aclaró que la estrategia es novedosa, tiene resultados variables y no puede aplicarse a todos los pacientes con miocardiopatía dilatada. Explicó que “la selección es muy específica” y que, entre otros requisitos, el ventrículo derecho debe conservar una buena función. El equipo llevaba tiempo evaluando la posibilidad de implementarla.
Evolución de la paciente
La operación duró aproximadamente una hora. Después, la bebé permaneció en el área de recuperación cardiovascular y continuó con el seguimiento de un equipo multidisciplinario.
Con esta intervención, el Garrahan incorporó una nueva herramienta quirúrgica para tratar una enfermedad cardíaca grave en bebés y abrió una posibilidad terapéutica para pacientes cuidadosamente seleccionados, en un contexto en el que acceder a un trasplante puede ser difícil.