"Santa Anita" es una festividad celebrada por grandes y niños que se concretó en las 200 Viviendas del barrio Alto Comedero con gran alegría.
Desde horas tempranas del último 26 de julio, día de la santa patrona del lugar, es que los vecinos de la comunidad llegaron a inmediaciones del centro de participación vecinal donde estaba todo listo para compartir en unión y fe.
La jornada inició desde la mañana con un acto protocolar del que fueron parte autoridades municipales y vecinalistas que izaron la bandera y dieron la bienvenida a los emprendedores que realizaron un despliegue de sus creaciones para deleitar a los visitantes.
Desde ciudades en miniatura con espacios que imitan instituciones, hasta juguetes u objetos pequeños fueron piezas infaltables. Así como también los billetes de juguete a fin de adquirir en forma de fantasía, miniaturas y comida.
Asimismo, se armaron juegos y roles donde participaron vecinos disfrazados de policías o autoridades locales para dar humor y dinamismo al predio.
Grupos de danza y música fueron parte de una jornada inolvidable que contó con la activa participación de los vecinos, en la ocasión hubo stands de emprendedores, bailarines y música en vivo.
El grupo de zumba integrado por personas de la tercera edad denominado "Las Imbatibles" fue protagonista en la tarde-noche con todo el ritmo de Resk-te 80, la banda que compartió un repertorio con clásicos para coronar la velada.
Obsequios para niños
Los niños de Carahunco recibieron donativos de un grupo de palpaleños que recaudaron diferentes donativos para hacer felices a los cincuenta pequeños que lo necesitan por pertenecer a familias de escasos recursos. En diferentes oportunidades los integrantes del comedor entregaron obsequios como galletas y golosinas en el marco del Día del Niño, como así también a cocinar para la gente que trabaja en la finca, en medio de la ruta o bien en la garita del colectivo. Los pequeños con el entusiasmo que los caracteriza, recibieron contentos cada regalo producto de la acción solidaria que llegó desde “la ciudad siderúrgica”.
Para una buena convivencia
Desde el centro vecinal del barrio Luján dieron tips para la convivencia comunitaria ya que sólo alcanza con un saludo, una mano amiga o un gesto de consideración para hacer la diferencia. Para una mejor convivencia lo importante es respetar y mantener limpio el entorno, sacar los residuos en los días y horarios establecidos, respetar veredas y entradas de vehículos, ser amable y cordial con quienes rodean los hogares. Cuidar a las mascotas y los espacios compartidos, ayudando cuando un vecino lo necesita. A través de pequeñas acciones se pueden generar grandes cambios para construir entre todos un barrio modelo.