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La escuela primaria N° 103 de Coyahuiama celebró sus 52 años de vida

Las celebraciones incluyeron una velada artística en la noche del 27, con danzas, música y representaciones que dieron protagonismo a estudiantes, exalumnos y docentes.

Domingo, 31 de mayo de 2026 17:26

El pasado jueves 28 de mayo, la Escuela Primaria N° 103 de Coyahuaima conmemoró sus 52 años de vida institucional, reafirmando su compromiso con la educación y el desarrollo comunitario en plena Puna jujeña, donde el frío intenso de estos tiempos no detiene la vocación de sus docentes.

Las celebraciones incluyeron una velada artística en la noche del 27, con danzas, música y representaciones que dieron protagonismo a estudiantes, exalumnos y docentes, acompañados por la Escuela Primaria N° 83, el Secundario N° 12 del Nuevo Pirquitas, la Escuela N° 36 de Orosmayo. También se sumaron los anateros de Maimará, aportando color y tradición. La jornada continuó con una maratón escolar que promovió el espíritu deportivo y la integración intergeneracional, con la participación entusiasta de familias y vecinos de comunidades cercanas como Nuevo Pirquitas y Liviara.

El acto protocolar, realizado el 28 de mayo, fue el momento central. Autoridades, alumnos y docentes lucieron sus tradicionales ponchos celestes, símbolo de identidad y pertenencia. Se rindió homenaje a quienes dejaron huella en la formación de generaciones, destacando especialmente a los docentes que, con esfuerzo y dedicación, sostienen la educación en estas comunidades rurales de la Puna, donde las bajas temperaturas ponen a prueba la constancia y el compromiso.En este marco, el director Ricardo Balderrama expresó: “Agradezco profundamente el acompañamiento constante para con la institución y sus pequeños, esto nos da mayor fuerza para seguir trabajando en bien de sus pequeños”. Sus palabras reflejaron el espíritu de unidad y el valor del acompañamiento de toda la comunidad.

La Escuela N° 103 de Coyahuaima, con sus 52 años de historia, es más que un edificio: es un refugio de aprendizaje y esperanza en medio de la Puna. Cada docente que dedica su tiempo, cada familia que acompaña y cada niño que sueña, son parte de un legado que demuestra que la educación florece incluso en los lugares más fríos y alejados. Este aniversario reafirma que la fuerza de la comunidad y la vocación docente son el verdadero motor que mantiene viva la escuela.

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