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Nuestro matutino dialogó con Elizabeth Gutiérrez, una proteccionista independiente que impulsa, como cada año, una campaña de prevención en Palpalá para resguardar a los animales que siguen a los peregrinos hacia Río Blanco. La iniciativa consiste en colocar cintas naranjas con datos de contacto a perros comunitarios o que suelen desplazarse durante la peregrinación, con el objetivo de facilitar su identificación y evitar que queden a la deriva.
Con la llegada de la peregrinación hacia el Santuario de la Virgen de Río Blanco, vuelve a ponerse en agenda una problemática que se repite año tras año: la presencia de perros que siguen a los peregrinos y terminan lejos de sus hogares, además del abandono deliberado de animales en el lugar.
Gutiérrez, trabaja en Palpalá desde hace más de 20 años en el rescate y cuidado de animales y este año se prepara un nuevo operativo de prevención junto a su familia y otras personas que colaboran de manera voluntaria.
"Lo ideal es que no lleven animales", remarcó.
Explicó que durante la peregrinación muchos perros siguen a las personas por las calles y terminan recorriendo varios kilómetros, expuestos a situaciones de riesgo. Por eso, pidió especialmente a los peregrinos que dejen a sus animales en sus hogares.
En los casos en que una persona decida llevar a su mascota, Gutiérrez señaló que debe hacerlo bajo su responsabilidad y tomando todas las precauciones necesarias. Una de las principales preocupaciones es el estado del asfalto, el cual puede alcanzar altas temperaturas y provocar lesiones y quemaduras en las almohadillas de las patas de los animales.
Cintas naranjas
Como parte de la campaña, Gutiérrez colocará este año cintas de color naranja a determinados perros comunitarios de Palpalá que los vecinos conocen y que suelen desplazarse hacia Río Blanco .
Las cintas tendrán información de contacto, como nombre, localidad y números telefónicos, para facilitar que puedan ser identificados.
"Si ven las cintas naranjas, por favor que llamen a esos números", pidió.
La proteccionista explicó que esta medida también permite diferenciar a los animales que habitualmente permanecen en determinados sectores de aquellos que suelen trasladarse durante la peregrinación.
"Años anteriores, incluso se logró localizar a perros que habían llegado desde otras localidades, algo que realmente preocupa" señalo Gutierrez.
Ocurrió con un perro identificado con una cinta que apareció en Alto Comedero. Gracias a la información sus responsables pudieron ser ubicados.
El operativo vecinal
Gutiérrez y quienes colaboran con ella se ubicarán desde temprano en el acceso a Palpalá. La intención es detectar a los perros que comienzan a seguir a los peregrinos y evitar que continúen el recorrido.
"Nosotros vamos a las seis de la mañana, antes de que pasen los sikuris, porque eso es lo que atrae a los animalitos", explicó.
Durante las primeras horas permanecerán en el sector para intentar hacer regresar a los animales o resguardarlos. En algunos casos, también se buscará que permanezcan temporalmente con personas que puedan ofrecerles tránsito.
Finalmente, Gutiérrez pidió a la comunidad actuar con empatía y responsabilidad durante la peregrinación.
"Ellos no podrán decir no me lleves o llévame a casa. No abandones. Nosotros somos la voz de ellos", concluyo.