Los temblores del suelo, provocados por la liberación brusca de energía en el interior de la Tierra, se conocen como terremotos, sismos, seísmos o movimientos telúricos, cualquiera de los nombres son válidos. El lugar donde se origina la liberación de energía puede tener diferentes profundidades, desde superficiales hasta más de 300 kilómetros de profundidad.
Cuando ocurre un terremoto en el fondo oceánico, se pone en movimiento una gran cantidad de agua acompañada con grandes olas. Este fenómeno se denomina maremoto o tsunami. Los maremotos también pueden ser provocados por la erupción de volcanes en los fondos oceánicos, meteoritos, derrumbes en las costas o en el fondo marino y explosiones de gran magnitud.
Dese hace millones de años ocurren los terremotos. Estos fenómenos, desde el comienzo de la humanidad han generado pérdidas económicas y de vidas en algunas regiones más que en otras. Existen descripciones de grandes terremotos, alguno de ellos, en 1908 en Messina (Italia) un terremoto causó 120.000 víctimas; en 1755 en Lisboa (Portugal) causó la muerte de 60.000 a 100.000 personas; en Japón en el año 1926 murieron alrededor de 100.000 personas; y en 2011 un terremoto alcanzó una magnitud de 9.1 en la escala de Richter, con olas de 40 metros de alto, fallecieron 15.800 personas. Con el transcurso del tiempo, las pérdidas se han incrementado, principalmente, por aumento de la población, y el avance en la tecnología de comunicación, se obtiene información al instante de los terremotos, instalando la idea de un incremento de los movimientos terrestres con el paso del tiempo. Desde la antigüedad el hombre comienza a investigar y tener más información, para entender la naturaleza de estos fenómenos y comenzar con trabajos de prevención. Actualmente existe gran disminución en el número de víctimas y daños materiales. Algunos países no disponen de recursos económicos para afrontar la prevención, otros porque no tienen actividad sísmica constante aún en regiones con gran riesgo sísmico. En estos casos, la cantidad de víctimas y pérdidas económicas no depende de la intensidad de los sismos.
Hoy se conoce que los terremotos de mayor magnitud y más destructores están relacionados a la "tectónica de placas" y se denominan "tectónicos". También están los "volcánicos", relacionados a la actividad de un volcán, pero no son catastróficos como los tectónicos. Otros casos son los "deslizamientos" cuando una parte del cerro o ladera se desliza. Igualmente generan sismos los hundimientos, ocurren cuando el suelo se hunde como consecuencia de una excavación natural en el interior de la tierra. La actividad del ser humano puede provocar sismos. Con los nuevos conocimientos y tecnología es posible la prevención, por ejemplo, construcciones adecuadas, planificación territorial y concientización de la población.
El miércoles 24 de junio, de esta semana, en el norte de Venezuela se registraron dos sismos distanciados por segundos y prácticamente en el mismo sitio, es un caso extraño que seguramente con las investigaciones sea dilucidado el fenómeno. El primero con intensidad de 7.2 y el segundo de 7.5 con profundidades de los focos sísmicos entre 10 y 20 kilómetros. Venezuela no se encuentra en la región conocida como cinturón de fuego del Pacífico, región donde existe gran actividad volcánica y también la mayor cantidad de terremotos. Venezuela se encuentra en un sector diferente, tiene una placa hacia el norte del país denominada caribe y hacia el sur la placa sudamericana, los movimientos también son diferentes, la primera se mueve hacia el este y la segunda hacia el oeste por lo tanto, las placas se mueven una contra otra horizontalmente, difiere del cinturón de fuego del pacifico, donde se presenta el caso de subducción. La región norte de Venezuela es de alto riesgo sísmico por movimiento de las dos placas , y además los terrenos en ese sector tienen en gran parte de relleno de sedimentos, aumentando la vulnerabilidad. Por otra parte, en el año 1999 la región de Guaira sufrió grandes deslizamientos de barro y piedra, con destrucción total de poblaciones, cubriendo la región con millones de toneladas, y sobre gran parte de ese suelo comenzó la reconstrucción de la población.
Se esperaba un tsunami como consecuencia del terremoto. Sin embargo la posibilidad es muy baja, porque el movimiento de las placas es horizontal por lo tanto no puede mover la cantidad de agua como los movimientos verticales del fondo oceánico.