Los incendios forestales en Washington dejaron más de 600 estructuras destruidas y 60.000 evacuados en la región de Spokane, mientras el gobernador Bob Ferguson declaró la emergencia estatal y prohibió todo tipo de quemas ante la acción combinada de vientos huracanados y temperaturas récord.
Más de una docena de focos activos arden simultáneamente en el estado, con un total de unas 390 millas cuadradas (aproximadamente 1.000 kilómetros cuadrados) consumidas durante el verano en curso, según informó The Associated Press.
El siniestro de mayor impacto urbano, el Old Trails Fire, nació cerca del mediodía del sábado a partir de la combustión de pastos y arbustos en una zona abierta al noroeste de Spokane, ciudad de aproximadamente 229.000 habitantes en el este del estado.
Las llamas escalaron con rapidez hacia el norte y el este, cruzaron el río Spokane y forzaron el desalojo de miles de residentes. Columnas de humo cubrieron la región y las llamas de color naranja y rojo eran visibles desde la autopista.
Estructuras destruidas y alcance del daño
Al cierre del domingo, el Old Trails Fire había quemado unas 8,2 millas cuadradas (alrededor de 21 kilómetros cuadrados) y registraba 0% de contención, de acuerdo con Courtney James, portavoz del Departamento de Recursos Naturales del estado de Washington (DNR).
Jessica Watson, también vocera del DNR, confirmó que algunas estructuras ya fueron destruidas, aunque las autoridades no disponían de un conteo exacto en las primeras horas. Ese número ascendió a al menos 600 viviendas, comercios y otras construcciones, según precisó posteriormente The Associated Press.
La evacuación no se limitó a zonas residenciales. Entre las instalaciones desalojadas se contaron plantas de reclamación de agua, una planta de energía de residuos y el hospital del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA).
La empresa de servicios públicos Avista Corp. implementó cortes preventivos de energía: en el pico de la crisis, unos 30.000 clientes quedaron sin suministro, cifra que bajó a 10.000 el domingo, aunque la compañía advirtió que la demanda eléctrica de los próximos días podría generar nuevos apagones.
El factor meteorológico
Benjamin Cossel, oficial de información pública del equipo federal de respuesta convocado desde California, describió la combinación de factores que dificulta las tareas de extinción. “Tenemos al clima en nuestra contra y al terreno en nuestra contra”, señaló.
Las ráfagas de viento proyectadas para la tarde del sábado oscilaban entre 56 y 72 kilómetros por hora (35 a 45 millas por hora), y la geografía de la zona agrava su efecto: el río Spokane atraviesa la ciudad con cañones profundos a ambos lados que canalizan y aceleran el viento, empujando el fuego cuesta arriba y en distintas direcciones de forma turbulenta.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta de bandera roja de “situación particularmente peligrosa” para el este de Washington.
Las temperaturas, aunque se mantuvieron por debajo de los 27℃ (80℉) en Spokane el domingo, se esperaban en aumento hacia mitad de semana, sin lluvias previstas. Ferguson advirtió que las condiciones sostenidas harán “más difícil” la tarea de los equipos de emergencia en los próximos días.
Tres focos en Spokane y el panorama estatal
En el área de Spokane confluyen tres incendios: el Old Trails Fire, el Fairview Fire y el Meadowview Fire. A nivel estatal, el Old Trails Fire es uno de los cinco denominados “incendios complejos mayores”, según precisó el Ingeniero Forestal Estatal, George Geissler, en una conferencia de prensa virtual.
El mayor de todos es el Kaiser Canyon Fire, en el noreste de Washington, con aproximadamente 54.000 hectáreas (134.000 acres) afectadas.
“No es normal. En todo el estado de Washington estamos viendo incendios que arrasan”, subrayó el comisionado de tierras públicas, Dave Upthegrove. Para hacer frente a la crisis, más de 4.000 efectivos provenientes de más de una docena de estados, junto con la Guardia Nacional, fueron movilizados para asistir a los equipos locales.
El mayor general Gent Welsh, general adjunto de la Guardia Nacional de Washington, anticipó un panorama grave para las horas siguientes. Sobre esto, señaló: “Cuando salga el sol mañana por la mañana, creo que vamos a quedar en shock al ver algunas de las escenas que emergieron”.
El contexto regional
Los incendios en Washington se inscriben en un cuadro de emergencia que abarca gran parte del oeste de Estados Unidos.
En el oeste de Idaho y el este de Oregón, cuadrillas con topadoras y helicópteros llevan diez días combatiendo un incendio que consumió casi 1.360 kilómetros cuadrados (525 millas cuadradas) de pastizales en zona de ranchos ganaderos, con más de 600 viviendas amenazadas. Ese fuego fue provocado por un rayo, según indicaron las autoridades a The Associated Press.
En el centro de Utah, otro incendio más que duplicó su tamaño en un fin de semana —de 41 a 145 kilómetros cuadrados (16 a 56 millas cuadradas)—, mató más de 100 cabezas de ganado y avanzó hacia Fillmore, localidad de unos 2.600 habitantes, donde se decretaron evacuaciones obligatorias.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas de calidad del aire para todo el noroeste, junto con advertencias de bandera roja para partes de Utah, Montana y el oeste de Nebraska, y alertas de calor extremo para el sur de Arizona, California y Nevada.
Más allá de la frontera, en el sur de la Columbia Británica, Canadá, casi 34.000 rayos registrados el mes pasado desencadenaron una serie de incendios y órdenes de evacuación. Hasta el momento, las autoridades no reportaron víctimas fatales ni heridos en relación con los incendios en Washington, aunque los investigadores aún no habían determinado el origen de los focos en el área de Spokane.