Un tornado atravesó el lunes por la tarde la localidad de Pomas, en el departamento francés de Aude, al sur de Francia, y provocó importantes daños materiales. El fenómeno se produjo alrededor de las 17.20, en medio de una jornada marcada por tormentas, y dejó al menos 41 personas heridas y unas 300 viviendas afectadas, de acuerdo con información difundida por la Prefectura de la región.
El fenómeno fue registrado desde distintos puntos del área cercana a Carcassonne. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron una columna de aire claramente definida desplazándose debajo de una nube de tormenta. Los fuertes vientos levantaron techos, dañaron construcciones y obligaron a desplegar un amplio operativo de emergencia.
La situación también provocó interrupciones en el suministro eléctrico y cortes de rutas, mientras las autoridades buscaban garantizar la seguridad de los habitantes y revisar las condiciones de las viviendas afectadas.
Pomas, la localidad más afectada por el tornado
Pomas, una pequeña localidad ubicada al sur de Carcassonne, concentró buena parte de los daños provocados por el tornado. Varias viviendas sufrieron destrozos importantes en sus techos y algunas construcciones quedaron comprometidas por la fuerza del viento.
Según la información publicada por Infobae a partir de fuentes de la Prefectura, al menos 41 personas resultaron heridas. Quince de ellas debieron ser trasladadas a hospitales para recibir atención médica.
Las autoridades desplegaron equipos de emergencia para evaluar los daños y asistir a los vecinos. En las tareas participaron bomberos, efectivos de la Gendarmería y especialistas en búsqueda y rescate urbano.
También intervino una unidad canina para colaborar en las tareas de revisión de las estructuras afectadas. La Cruz Roja se sumó al operativo y se habilitaron espacios de alojamiento para las personas que no podían permanecer en sus viviendas.
Durante las primeras horas posteriores al fenómeno, los equipos de emergencia concentraron parte de sus esfuerzos en verificar que no hubiera personas atrapadas y en asegurar las construcciones que podían representar un peligro.
La Prefectura de Aude informó que más de 120 bomberos trabajaban posteriormente en el lugar, acompañados por especialistas y refuerzos provenientes de otros departamentos. La Gendarmería, en tanto, quedó a cargo de parte de las tareas de seguridad y vigilancia en el área afectada.
Las autoridades también dispusieron refugios temporales para quienes necesitaran alojamiento. Uno de ellos funcionó en Pomas y otro en La Tuilerie, en la cercana localidad de Limoux.
Cortes de luz y rutas afectadas por el temporal
El tornado no fue el único problema provocado por el episodio meteorológico. Aproximadamente 2.800 hogares distribuidos en diez municipios permanecían sin suministro eléctrico después del paso de la tormenta.
Las interrupciones se produjeron como consecuencia de los daños ocasionados por el fenómeno y por otros efectos asociados al temporal. La caída de árboles también complicó la circulación por distintas rutas departamentales.
Algunas carreteras fueron cerradas para permitir el trabajo de los equipos de emergencia y evitar que los vehículos ingresaran en sectores donde todavía existían riesgos. Las autoridades pidieron a los habitantes evitar acercarse a las zonas afectadas para no dificultar las tareas de rescate y asistencia.
El episodio ocurrió mientras el departamento de Aude permanecía bajo alerta naranja por tormentas. Una veintena de departamentos franceses también había recibido alertas relacionadas con condiciones meteorológicas adversas.
El organismo meteorológico francés Météo-France había advertido sobre la posibilidad de nuevas tormentas en distintas zonas del país. Para la noche del lunes se esperaba actividad tormentosa en sectores del Mediterráneo, especialmente en Bouches-du-Rhône y Var, con posibilidad de extensión hacia los Alpes Marítimos y Córcega.
La situación formó parte de un episodio de inestabilidad que afectó distintas áreas del sur de Francia. Además de los fuertes vientos, las tormentas estuvieron acompañadas en algunas zonas por lluvias intensas y granizo.
La magnitud del fenómeno llevó a las autoridades a reforzar el pedido de precaución. La recomendación fue evitar las áreas donde se registraron daños, respetar las indicaciones de los servicios de emergencia y consultar únicamente fuentes oficiales para conocer la evolución de la situación.
El episodio también tuvo consecuencias sobre actividades deportivas y de transporte en la región. La tercera etapa de la Vuelta a España fue cancelada después de que el granizo afectara el recorrido, en un contexto de condiciones meteorológicas adversas.
Los tornados son fenómenos poco frecuentes en Francia en comparación con otras regiones del mundo. Según información recogida por Reuters a partir de datos de Météo-France, en el país se registran algunas decenas cada año y, en general, suelen ser de menor intensidad que los que se producen habitualmente en Estados Unidos.
Mientras continúan las tareas de limpieza y evaluación de daños en Pomas, las autoridades mantienen el foco puesto en la seguridad de los habitantes. El principal objetivo es determinar qué viviendas pueden volver a ser ocupadas y cuáles requieren nuevas inspecciones antes de permitir el regreso de sus residentes.
El temporal dejó así una fuerte afectación en una localidad de alrededor de un millar de habitantes, con decenas de personas heridas, cientos de viviendas dañadas, cortes de electricidad y restricciones de circulación. Los servicios de emergencia permanecen desplegados mientras avanza la evaluación de las consecuencias del fenómeno meteorológico.