La tensión en Medio Oriente volvió a escalar a niveles críticos. El Ejército estadounidense disparó este miércoles contra un buque petrolero en el golfo de Omán por segundo día consecutivo por violar el bloqueo a Irán, según informó el Comando Central (Centcom) norteamericano en medio de los renovados ataques entre Teherán y Estados Unidos.
El ataque siguió a una ofensiva lanzada en la madrugada del miércoles por Irán con una serie de misiles y drones contra las bases de Estados Unidos en Bahréin, Kuwait y Jordania, en respuesta directa a bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) confirmó los ataques y advirtió que podrían intensificarse si continúan las agresiones.
El conflicto se desató luego de que Washington ordenara ataques en el estrecho de Ormuz, tras el derribo de un helicóptero Apache estadounidense cerca de esa zona estratégica.
“Fuerzas de Estados Unidos inhabilitaron un petrolero en el golfo de Omán por segundo día consecutivo después de que otro buque violó el persistente bloqueo al intentar transportar petróleo desde Irán”, indicó el Centcom, con sede en Florida, en un comunicado.
Una aeronave estadounidense disparó “municiones de precisión” a la maquinaria del barco, identificado como un M/T Settebello con bandera de Palaos, país en Oceanía, mientras transitaba por el golfo de Omán por desobedecer las órdenes de las fuerzas de Estados Unidos, añadió el organismo militar.
El Centcom reportó el ataque mientras el presidente Donald Trump aseguraba que Estados Unidos atacaría este miércoles nuevamente “con dureza” a Irán después de los bombardeos que efectuó en la víspera en represalia por el derribo de un helicóptero con dos soldados estadounidenses, quienes sobrevivieron.
Ataques cruzados y advertencias: cómo se desató la escalada
Poco antes, Irán anunció ataques a bases estadounidenses en la región en represalia a los ataques estadounidenses del martes. Según la Guardia Revolucionaria iraní, uno de los principales blancos fue una base estadounidense en Baréin.
En un comunicado, los Guardianes afirmaron: “Estados Unidos atacó esta madrugada varios puntos en Jask, Sirik y Qeshm bajo falsos pretextos, y dañó una torre de telecomunicaciones en Sirik y destruyó dos tanques de agua en la ciudad”.
“Desafortunadamente, tras este ataque, 20.000 habitantes de la región se han quedado sin agua potable, y con temperaturas que oscilan entre 45 y 50° C, las condiciones son extremadamente difíciles”, declaró un responsable de la empresa local de agua, según la televisión estatal.
Además, la Guardia Revolucionaria aseguró que “en respuesta a la cruel acción del enemigo, los combatientes navales de los Guardianes lanzaron un ataque con drones contra la 5ª Flota de Baréin a las 02:30 (23:00 GMT del martes)”. El mensaje fue claro: si las agresiones continúan, las respuestas serán “más contundentes”.
El CGRI también anunció un ataque contra una base estadounidense en Jordania. Según medios estatales iraníes, las fuerzas atacaron y destruyeron “cuatro objetivos importantes, entre ellos grupos de cazas F35 en una base aérea y el centro de mando militar estadounidense” de Azraq.
En Kuwait, las Fuerzas Armadas informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron “objetivos aéreos hostiles” en medio del intercambio de ataques.
“El Estado Mayor del Ejército anuncia que los sistemas de defensa aérea kuwaitíes están enfrentando actualmente objetivos aéreos hostiles de acuerdo con los procedimientos operativos establecidos”, comunicó el Ejército en X, sin precisar el origen de las amenazas.
Trump ordenó los bombardeos y crece la amenaza de una guerra abierta
La escalada se produjo después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, responsabilizara a Teherán por la destrucción del helicóptero militar y ordenara bombardeos contra objetivos iraníes.
Trump había anunciado en redes sociales que Irán derribó la aeronave durante un patrullaje sobre el estrecho de Ormuz y advirtió: “Estados Unidos debe, por necesidad, responder a este ataque”. Según el mandatario, ambos tripulantes del helicóptero resultaron ilesos.
La respuesta iraní no tardó en llegar. El ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, lanzó una advertencia directa a Washington: “Abandonen nuestra región, si desean estar a salvo”.
Además, remarcó que las fuerzas armadas iraníes “no dejarán sin respuesta ningún ataque ni amenaza” y recordó que “la historia del golfo Pérsico cuenta con numerosos capítulos sobre el terrible destino que han corrido los intrusos extranjeros”.
Araqchi también apuntó contra la estrategia estadounidense: “A pesar de sus derrotas en el campo de batalla, Estados Unidos decidió poner a prueba nuestra determinación”.
La cancillería iraní afirmó además que los ataques dañaron los esfuerzos diplomáticos internacionales para negociar una salida al conflicto.
“Lamentablemente, Estados Unidos está dañando este proceso diplomático con los mensajes contradictorios que está enviando, con sus reiterados giros de posición y de demandas y, lo peor de todo, con sus repetidas violaciones del alto el fuego” en vigor desde el 8 de abril, dijo en un video publicado por medios locales el portavoz del ministerio de Exteriores, Esmail Baqai.
“Cualquier proceso diplomático se ve dañado por el uso de la fuerza y el recurso a acciones ilegales sobre el terreno”, enfatizó
Un conflicto que sacude la economía mundial y amenaza la tregua regional
La nueva escalada de violencia puso en jaque una tregua de dos meses que ya venía debilitada. El día anterior, Irán e Israel intercambiaron fuego por primera vez desde el frágil alto el fuego de abril. La televisión estatal iraní informó que los ataques israelíes del lunes mataron al menos a dos integrantes de las unidades de defensa aérea iraníes.
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron operaciones contra Irán el 28 de febrero, el conflicto impactó de lleno en la economía global: subieron los precios de la energía y se encarecieron productos básicos, incluidos los alimentos.
Las negociaciones para transformar el alto el fuego en un acuerdo permanente no avanzaron, en parte porque Israel intensificó su campaña militar en el Líbano contra Hezbollah, la milicia respaldada por Teherán.
La región se encuentra en máxima alerta y el mundo sigue de cerca cada movimiento, ante el riesgo de que la escalada derive en un enfrentamiento aún mayor.