Cerca de 15.000 personas han asistido como público a la final de Eurovisión 2026, en la que Bulgaria, representada por Dara, se ha alzado con el Micrófono de Cristal tras conseguir 516 puntos. La 70ª edición del certamen musical, celebrado este año en Viena, ha premiado a la canción electrizante Bangaranga, cuya letra invita a bailar hasta enloquecer. Completando el podio están Israel, país que ha obtenido 343 puntos con Michelle, de Noam Bettan; seguido de Rumanía, cuya representante ha sido Alexandra Căpitănescu, con Choke Me, una canción que ha sido criticada por alentar a la violencia sexual.
Los países que partían como favoritas para hacerse con el trofeo eran Finlandia y Grecia, quienes han conseguido 279 y 220 puntos, respectivamente, y han sido relegadas al sexto y décimo lugar. Por su parte, el anfitrión del concurso ha obtenido seis puntos, lo que lo ha desplazado hasta la penúltima posición en el ranking de este año.
En esta edición, España no ha participado en señal de protesta, dado que ha sido partícipe del mayor boicot de la historia del festival, junto a otros cuatro países (Eslovenia, Irlanda, Islandia y Países Bajos). Los cinco se han retirado del certamen en repulsa por la actuación del territorio de Israel, después de que Suiza, Austria y Alemania afirmaran retirarse si era expulsada, hecho que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) no permitió. España pertenecía hasta este año al Big Five, aquellos países (Alemania, Francia, Reino Unido e Italia) que por haber sido los fundadores de Eurovisión están presentes en la final sin pasar por las semifinales.
El camino a la final: 10 países eliminados y los primeros atisbos de boicot en directo
La capital austríaca acoge en el Wiener Stadhalle una final de Eurovisión por tercera vez en su historia. La primera, en 1967, se celebró en el Palacio Imperial del Hofburg, uno de las imponentes residencias monárquicas que la ciudad posee entre su patrimonio arquitectónico. Gran Bretaña fue la ganadora en aquella ocasión, con Sandie Shaw como intérprete. No sería hasta 2014 cuando Austria volvería a ganar Eurovisión: Conchita Wurst
En el camino hacia la final de Eurovisión 2026, se han celebrado dos encuentros previos. El primero se produjo el martes pasado, cuando Portugal, Estonia, Montenegro, Georgia y San Marino quedaron eliminadas del concurso; y, el segundo, el jueves 14 de mayo, en la que otros cinco países se despedían de Viena antes de tiempo. Estos eran Luxemburgo, Azerbaiyán, Armenia, Suiza y Letonia. Por su condición de nuevo Big Four, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido han ido directas a la final de Eurovisión.
Esta edición no ha estado exenta de polémica. La participación de Israel ha marcado los días anteriores al festival. Sin embargo, pese a las tensiones generadas por la situación en Gaza y los llamamientos al boicot, los ensayos de Noam Bettan se han desarrollado sin incidentes. En la edición anterior, celebrada en Basilea (Suiza), seis asistentes fueron expulsados tras abuchear y desplegar una bandera palestina durante el ensayo israelí con público. En esta ocasión, las llamadas de atención se han producido en al primera semifinal, cuando los espectadores allí presentes han abucheado al país liderado por Netanyahu. Durante la final, no se han producido incidencias delante de las cámaras.
Por parte de España, tras la negativa de RTVE de retransmitir el festival, la cadena pública ha lanzado un comunicado nada más empezar el inicio de la 70ª edición, sobre las 21:00 horas: “El festival de Eurovisión es un concurso, pero los derechos humanos no lo son. No hay espacio para la indiferencia. Paz y Justicia para Palestina”.
Las aspiraciones de Eurovisión: votaciones sin injerencias políticas
Las modificaciones sustanciales en el Festival de la Canción, como se conoció al concurso hasta 1951, se centran principalmente en una reducción significativa del peso del televoto y en una reestructuración del jurado. Este empezaba pasadas las 22:30 horas hasta la medianoche, después de que los presentadores Michael Ostrowski y Victoria Swarovski, lo anunciasen. Pese a que España no participa en el certamen, la ciudadanía sí puede emitir su voto.
El objetivo ideal de esta propuesta consiste en limitar las injerencias políticas de cualquier tipo. Un ejemplo es la reducción de votos permitidos por teléfono móvil: la nueva normativa reduce de veinte a diez el número máximo de votos permitidos por teléfono móvil, de manera que el televoto representa únicamente la mitad de la puntuación final.
Para la edición de 2026, la UER ha decidido incorporar de nuevo al jurado profesional en las semifinales tras tres años de ausencia, periodo en el que las actuaciones clasificatorias dependían exclusivamente del televoto. Ahora el jurado ejercerá su valoración tanto en las semifinales como en la final, aportando la mitad de la puntuación, de forma equivalente al voto del público. El organismo organizador ha fijado que los jurados nacionales estarán compuestos por siete miembros –en lugar de cinco–, de los cuales al menos dos tendrán entre 18 y 25 años, con la intención de diversificar los perfiles e incluir a periodistas, críticos musicales y profesionales del sector.