El rey Carlos III de Inglaterra y la reina Camila llegaron a Estados Unidos el lunes por la tarde para su primera visita como monarcas, en un viaje que se realiza en el marco de las conmemoraciones por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia estadounidense, y en medio de un refuerzo de las medidas de seguridad tras el intento de tiroteo ocurrido el sábado en la cena de corresponsales de la Casa Blanca al que asistió el presidente, Donald Trump.
El acto central será cuando el rey británico pronuncie un discurso, el martes, ante las dos cámaras del Congreso. Esa misma noche, será el invitado de honor a una cena de Estado en la sede gubernamental.
Este evento será la segunda vez que un monarca británico se dirija al Capitolio, después de que la reina Isabel II lo hiciera durante su visita de Estado en 1991.
Carlos y Camila arribaron a la Base Andrews, en Washington, poco antes de las 3 de la tarde, hora del este, donde fueron recibidos por la jefa de protocolo de Estados Unidos, Monica Crowley, y el embajador británico en Estados Unidos, Christian Turner.
Posteriormente, los reyes se dirigieron a la Casa Blanca, donde fueron recibidos por el mandatario y la primera dama, Melania Trump.