Los trabajadores de la salud de Atsa llevaron adelante el jueves y viernes una nueva jornada de protesta en rechazo al aumento salarial del 2% correspondiente al mes de septiembre, al considerar que el incremento resulta insuficiente frente al costo de vida y los gastos cotidianos.
La medida de fuerza comenzó el jueves con un "ruidazo" en distintas instituciones sanitarias de la provincia y continuó ayer con un paro de actividades sin asistencia a los lugares de trabajo.
Desde el sector cuestionaron el porcentaje otorgado por el Gobierno y remarcaron que el incremento representa apenas una suma de entre 25.000 y 30.000 pesos para los trabajadores. "Expresamos nuestro rechazo a este 2% que corresponde al mes de septiembre. Un 2% implica un kilo o kilo y medio de carne, sin tener en cuenta los aumentos del transporte y de los productos de primera necesidad", señaló la secretaria general Viviana López.
En ese sentido, remarcaron que el aumento no alcanza para recomponer los ingresos. "No hacemos nada con un incremento del 2%. Estamos hablando de 25.000 o 30.000 pesos que no significan nada en el bolsillo de cualquier persona", expresó.
Además, cuestionaron las condiciones laborales que atraviesan numerosos trabajadores del sector. "No es justo que tengamos que estar trabajando en dos lugares para poder cubrir las necesidades básicas. Trabajar 16 horas por día es algo inhumano, pero es la única forma de sobrevivir", planteó.
Al reclamo salarial se sumó la preocupación por la falta de trabajadores en diferentes áreas de los hospitales jujeños. La conducción sindical advirtió que, luego del pase a planta permanente del personal contratado, no se concretaron nuevas incorporaciones destinadas a reemplazar las bajas producidas por jubilaciones y fallecimientos.
En este marco, López señaló que existe una necesidad concreta de incorporar trabajadores en distintas especialidades y sectores. "Necesitamos personal de limpieza, técnicos, enfermería, camilleros y profesionales", sostuvo.
La dirigente explicó que las condiciones del sistema sanitario se modificaron en los últimos años y que los trabajadores deben afrontar patologías de mayor complejidad. "El sistema de salud ha cambiado y las patologías son más complejas. Hoy un enfermero no puede atender las 20 camas que atendía años atrás", manifestó.
Uno de los puntos señalados como prioritarios es el hospital Materno Infantil, donde el sector reclama la incorporación de al menos 40 trabajadores para afrontar el aumento de las patologías respiratorias.
A esta situación se suma el panorama que atraviesan los hospitales del interior provincial, donde persisten dificultades vinculadas con la provisión de insumos y la falta de profesionales.
De esta manera, el sector de la salud mantiene sus reclamos por una recomposición salarial y, al mismo tiempo, exige al Gobierno respuestas frente a la falta de recurso humano y las dificultades que afectan el funcionamiento cotidiano de los establecimientos sanitarios.