La Quiaca amaneció este martes envuelta en un manto blanco y gélido. Los vecinos se despertaron con una estampa invernal poco común en otras regiones, pero típica de la puna jujeña: nieve, viento cortante y un termómetro que apenas superó los 3 grados.
Según el parte meteorológico, la temperatura rondó los 2,8°C, aunque la sensación térmica –impactada por la velocidad del viento– descendió hasta los 0,2°C. Esta combinación generó un ambiente hostil que obligó a los transeúntes a abrigarse con prendas típicas de altiplano.
El fenómeno no se limitó a la baja temperatura. Durante las primeras horas, copos de nieve y ventiscas cubrieron calles y techos, transformando el paisaje urbano en una postal de invierno profundo. Las ráfagas de viento se intensificaron y se prevé que continúen durante toda la jornada, con condiciones especialmente ventosas hacia la tarde.
El Servicio Meteorológico Nacional anticipa que el cuadro de frío y viento se mantendrá en las próximas horas, sin indicios de una tregua inmediata. La Quiaca, conocida por ser una de las ciudades más frías de la provincia de Jujuy, vuelve a experimentar el rigor invernal que caracteriza a la región, aunque esta vez con una nevada temprana que sorprendió incluso a los más habituados.
Las autoridades locales recomendaron extremar los cuidados ante la baja sensación térmica y evitar exposiciones prolongadas al aire libre. Mientras tanto, los vecinos compartieron en redes sociales imágenes de la nieve acumulada, confirmando que, pese al frío, el espectáculo blanco no pasó desapercibido.