Pese a que la inflación sigue mostrando una desaceleración, hacer las compras diarias continuó siendo un poco más caro en junio que el mes anterior. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,6%, cifra que quedó por debajo de la media nacional, que fue del 1,9%, y también de la media de la región NOA, que se ubicó en el 1,7%, según informó la Dirección Provincial de Estadística y Censos (Dipec).
Entre las divisiones que más empujaron el índice mensual se ubicaron Información y comunicación con un incremento del 3,3%, seguida por Educación con el 3,1%, Salud con el 2,7%, Seguros y servicios financieros con el 2,4%, Bebidas alcohólicas, tabaco y otros con el 2,1%, Alimentación y bebidas no alcohólicas con el 2% y Recreación y cultura con el 1,7%.
En cambio, otros rubros tuvieron variaciones más moderadas como Bienes y servicios varios con el 1,5%, Transporte con el 1,1%, Equipamiento y mantenimiento del hogar con el 0,7%, Restaurantes y hoteles con el 0,7% y excepcionalmente Prendas de vestir y calzado registró una baja en sus precios del 0,5%.
Y en lo que respecta a la canasta básica alimentaria los artículos que más variación sufrieron en sus precios fueron: el tomate, que lideró los aumentos del mes, con el 14,2%, seguido por la cebolla (11,9%), la papa (9,1%), la soda (7,1%) y el pan francés, que subió 6,5%. Se trata de alimentos presentes en la mesa de la mayoría de los hogares y que sí o sí impactan en el bolsillo, aun cuando la inflación general muestre una tendencia a la baja.
Cambio de metodología
Este informe presentado oficialmente ayer por la Dipec con la presencia de Graciela Bevacqua, consultora de organismos internacionales, marcó el debut del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), una metodología renovada con la que Jujuy se convirtió en una de las primeras provincias de país, junto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Neuquén, en actualizar la forma de medir el costo de vida.
Al tratarse de una nueva base de cálculo, la Dipec en este informe no incluyó la inflación acumulada en lo que va del año ni la variación interanual, ya que no son directamente comparables con la metodología anterior. Sin embargo, cabe recordar que hasta mayo la inflación acumulada alcanzaba el 15,1% en 2026, mientras que la variación interanual era del 31,9%. No obstante, esos valores no pueden sumarse ni proyectarse con el nuevo índice.
Según la Dipec, el cambio busca que el índice refleje mejor cómo consumen hoy los hogares jujeños y para eso, la canasta de bienes y servicios relevados pasó de 299 a 486 productos, mientras que la estructura dejó atrás el viejo esquema de nueve rubros para adoptar otro de 13 divisiones, en línea con las recomendaciones internacionales más recientes.
De esta manera se aplicó la incorporación de rubros y el desdoblamiento de otros, como por ejemplo, uno de los cambios más notorios es que el histórico rubro Alimentos y bebidas fue dividido en dos categorías: por un lado, Alimentos y bebidas no alcohólicas, y por otro Bebidas alcohólicas y tabaco. Y el antiguo apartado de Transporte y comunicaciones se separó en dos categorías independientes, permitiendo medir con mayor precisión el impacto de gastos que hoy son habituales, como internet, telefonía celular y plataformas de streaming.
Además, el peso de los alimentos dentro del índice se redujo de poco más del 50% al 30%, ya que actualmente los servicios tienen una participación mucho mayor en el gasto familiar.
La nueva metodología también incorpora una impronta local ya que desde ahora forman parte de la canasta productos característicos del consumo jujeño, como la hoja de coca, la papa andina y la quinoa, buscando que el indicador represente mejor la realidad de la provincia.