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Despedida a una maestra ejemplar

Con el jubileo de Sandra Romero culminó una historia de amor y docencia trasmitida de generación en generación
Lunes, 08 de junio de 2026 00:16
DESPEDIDA | SANDRA ROMERO CON SUS COMPAÑEROS DE LA ESCUELA 82 “REPÚBLICA DE VENEZUELA”, DE LOTE DON EMILIO.

NORA RUIZ - ESPECIAL PARA EL TRIBUNO DE JUJUY

Hay ceremonias que no se miden por el protocolo, sino por la cantidad de lágrimas y abrazos sinceros que se derraman en el patio de una escuela. La comunidad educativa de la escuela N° 82 "República de Venezuela", de lote Don Emilio, se vistió de fiesta y de nostalgia para despedir y coronar la labor de una docente incondicional, Sandra Lucía Romero. Fue una jornada impregnada de sentimientos encontrados, donde el uniforme se despidió de las aulas, pero dejó una huella imborrable en el corazón del pueblo.

El corazón de la escuela latió con una intensidad diferente. Entre abrazos, lágrimas de gratitud y un cerrado aplauso que retumbó en los verdes cañaverales, se vivió una ceremonia cargada de simbolismo y honores, donde los alumnos de todos los niveles, desde el Nivel Inicial hasta séptimo grado, se volcaron a expresarle su cariño a través de emotivos mensajes, cartas y regalos, a su maestra que concluyó una etapa fundamental de su vida al abrazar los beneficios de la jubilación.

"Deja la vara muy alta"

AMBAS DOCENTES | SANDRA ROMERO CON SU MADRE LUCÍA BRIZUELA.

Durante la ceremonia, la directora de la institución escolar, Myriam Pinaya, dedicó unas profundas palabras de reconocimiento a la trayectoria de la docente, destacando su entrega incondicional desde el primer día. "Vamos a darle un fuerte aplauso a Sandra que hoy se nos jubila porque realmente ella prepara sus clases de corazón. Hoy es el último día de nuestra querida compañera Sandra y yo creo que los papás también van a decir: 'Sí, es una gran docente'. Desde su primer día en esta escuela ella trabajó con mucho amor, preparó a todos los niños y también a nosotros; se hizo conocer e hizo valorar su tarea. Agradezco haber sido su compañera y ahora su directora. Siempre está al lado de todos y para ella nunca hay un no. La seño Sandra deja la vara muy alta. Esperamos que el nuevo reemplazo que venga siga ese camino, y sé que así va a ser. Un fuerte aplauso para la señorita Sandra que comienza una nueva etapa", finalizó.

Un reencuentro con la historia y las primeras letras. El momento más conmovedor de la jornada estuvo marcado por la presencia de Lucía Brizuela de Romero, madre de Sandra Romero. Doña Lucía, quien hoy tiene 86 años, regresó emocionada a la querida escuela rural de lote Don Emilio, la misma que la tuvo como docente en aquellos primeros y sacrificados años de la institución.

ALUMNOS DE TODOS LOS NIVELES | EXPRESARON SU CARIÑO A TRAVÉS DE EMOTIVOS MENSAJES, CARTAS Y REGALOS.

Testigo de los primeros pasos de la escuela, Lucía Brizuela volvió para presenciar otra página dorada de la historia familiar y comunitaria: la despedida de su hija en las mismas aulas donde ella misma, décadas atrás, enseñó las primeras letras.

Con lágrimas en los ojos, expresó: "Agradezco a Dios el haberme permitido estar presente en este acto, ver a mi hija ser despedida con todos los honores. No hay otra cosa más grande para un docente que el amor de los niños, sus abrazos y sus lágrimas. Eso tiene un significado profundo; mi hija hizo una buena siembra. Lo hizo bien y hoy recoge los frutos de esa fecunda siembra en las aulas y en el corazón de sus niños", manifestó.

"Dejé lo mejor de mí"

MUESTRAS DE AFECTO | LA DOCENTE DIJO QUE LOS NIÑOS FUERON SU INSPIRACIÓN.

Visiblemente conmovida, la docente Sandra Romero tomó la palabra para agradecer a toda la comunidad educativa, a la directora, a la secretaria, a sus colegas docentes, a los padres y, de manera entrañable, a sus alumnos. "Los niños fueron la inspiración en esta noble misión de enseñar, ellos fueron mi norte, los destinatarios de mi entrega. Gracias a los niños que me impulsaron a dar lo mejor de mí, porque amo esta sagrada labor y por eso dejé lo mejor de mí. Gracias. Y gracias a mi madre, el espejo donde pude ver las más grandes cualidades; ella fue mi consejera, el pilar y el cimiento de mi vida", expresó con sentida emoción.

En una jornada inolvidable para lote Don Emilio, llena de sentimiento encontrados, los niños abrazaron a su maestra, juntos prometieron volver a estar juntos, la invitaron para que esté presente en el acto de egresados. Y el momento más que emotivo que llevó a todos hasta las lágrimas, fue cuando la directora, invito a la querida docente Sandra Romero a dar su último campanazo. Entre el aplauso cerrado de toda la comunidad educativa y el eco del bronce viajando por los cañaverales, la "seño" se despidió de su segundo hogar, en un momento inolvidable, para su corazón. Si bien es cierto que se retira del aula, su nombre ya quedó grabado para siempre en la memoria colectiva y en el futuro de cada niño que tuvo la dicha de aprender a su lado. íFeliz nueva etapa, "Seño" Sandra!.

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