La FIFA implementó un minuto de silencio previo a los partidos Noruega-Francia y Senegal-Irak, correspondientes a la definición del Grupo I de la Copa Mundial, en memoria de las víctimas de los dos fuertes terremotos que sacudieron recientemente a Venezuela.
La medida representó una excepción inédita en el estricto protocolo del organismo internacional, que decidió unirse al duelo global y manifestar su apoyo institucional ante la emergencia que atraviesa el país sudamericano. Los encuentros deportivos, cruciales para el desarrollo del torneo, se detuvieron temporalmente mientras futbolistas, cuerpos técnicos y aficionados presentes en el estadio acompañaron el emotivo homenaje en señal de unión y respeto.