La Cámara de Hoteles, Restaurantes y Afines de Jujuy - Fehgra Jujuy, brega por un ordenamiento de la actividad turística en pleno desarrollo y planteó la discusión al respecto. Su titular Cristian Boglione planteó "cómo lo ordenamos para que todos trabajen con reglas claras, cuidando al turista, al destino y también a quienes invierten, generan empleo y cumplen con sus obligaciones".
Remarcó, además, que la informalidad no solo afecta al empresario que paga impuestos, sostiene personal, cumple normativas y realiza inversiones permanentes. También puede afectar al visitante, cuando no existen garantías claras de seguridad, habilitación, registro o responsabilidad comercial.
"La informalidad no es solamente un problema del sector privado formal. También impacta en el Estado, en los municipios y en el propio destino. Cuando una actividad económica no se registra, se pierde información, se debilita la capacidad de planificar y se reducen recursos que podrían volver al turismo en mejores servicios", agregó.
En esa línea, planteó que los municipios tienen una oportunidad concreta de trabajar con herramientas disponibles para ordenar la actividad en cada territorio.
Desde Fehgra - Jujuy se viene impulsando el uso de información técnica para que las políticas públicas no se diseñen solo desde la percepción, sino a partir de datos que permitan conocer cómo se mueve la oferta, cómo se comporta la demanda y qué impacto económico genera la actividad turística.
Uno de los puntos centrales señalados por la entidad es que el primer paso para ordenar la actividad se encuentra en el ámbito municipal. Son los municipios quienes tienen competencia directa sobre el uso del suelo, las habilitaciones comerciales y las ordenanzas que regulan las actividades económicas en cada localidad.
En ese sentido, se remarcó que el ordenamiento no debe traducirse en mayores obstáculos para quienes quieren formalizarse, sino en reglas claras, simples y proporcionales al tipo de emprendimiento.
La entidad advirtió que cuando los requisitos administrativos, las tasas o los costos iniciales resultan excesivos para pequeños prestadores, el efecto puede ser contrario al buscado: en lugar de promover la registración, se termina alejando a quienes desean ingresar al circuito formal.
Por eso la Cámara planteó la necesidad de revisar, actualizar y adecuar las ordenanzas municipales vinculadas al alojamiento turístico temporario y a las nuevas modalidades de prestación de servicios turísticos. El objetivo es que cada municipio cuente con herramientas normativas modernas, ágiles y acordes a su realidad territorial, turística y económica.