A mitad de junio, el Mercado de Concentración y Abasto de avenida Almirante Brown muestra estabilidad en los precios de frutas y verduras, aunque preocupa una caída en el nivel de ventas. Los puesteros coincidieron en que la demanda continúa muy baja, incluso previo a los preparativos del Día del Padre, una fecha que solía generar un mayor movimiento comercial.
También destacaron que a diferencia de otros períodos marcados por aumentos constantes, durante las últimas semanas los precios se mantuvieron sin cambios significativos en la mayoría de los productos básicos, pero no se reflejó en el consumo.
Darío Párraga, propietario de uno de los puestos del mercado, explicó que actualmente no se registran incrementos en frutas ni verduras. "No hay nada que haya venido con aumento, ni la fruta", afirmó, y respecto de las ventas, reconoció que la situación sigue siendo compleja.
"Está retranquila. Para todo está tranquila. Bajó mucho", dijo al describir el movimiento comercial de las últimas semanas. Incluso durante los primeros días posteriores al cobro de haberes de la Administración Pública, cuando habitualmente se observa una mayor concurrencia de compradores, el nivel de actividad se mantuvo por debajo de lo esperado.
El comerciante también expresó su sorpresa por la falta de movimiento previo al Día del Padre. "Además que viene el Día del Padre también está abajo la gente. No pasa nada", comentó. A su entender, la situación no es exclusiva del mercado sino que se replica en distintos sectores comerciales. "Uno anda por todos lados, va por las ferias y está en lo mismo", sostuvo.
Párraga agregó que la fuerte competencia obliga a los vendedores a mantener valores similares para no perder clientes. "Todos se ponen el mismo precio, no se puede porque no ganás nada y no sacás nada. Está complicadito para todo el mundo", explicó.
Una percepción similar tenía Beatriz Romero, quien también atiende un puesto en el mercado y comentó a El Tribuno de Jujuy que las ventas continúan siendo muy bajas a pesar de encontrarse en una de las primeras semanas posteriores al pago de salarios. "Re floja, floja, floja", expresó al ser consultada sobre la situación comercial. "Son las primeras semanas de pago, pero no hay venta", dijo.
Romero explicó que quienes concurren al mercado realizan compras cada vez más pequeñas y ajustadas a sus posibilidades económicas. "Llevan poquito, depende de su bolsillo", afirmó y explicó que los consumidores observan cuidadosamente los precios antes de decidir qué productos comprar y en qué cantidad.
Por su parte, Betty Bruno, también al frente de otro puesto del mercado, destacó en el mismo sentido que los precios permanecen estables desde hace varias semanas. Entre los productos más demandados mencionó al tomate, que se comercializa alrededor de los 1.000 pesos por kilo, mientras que algunas variedades más pequeñas pueden conseguirse a 800 pesos, mientras el choclo también ronda los 1.000 pesos por unidad debido a la menor disponibilidad, porque ya no es de temporada.
"La venta está muy estable porque no hay aumento", afirmó la comerciante. Sin embargo, aclaró que esa estabilidad de precios no se refleja en un mayor volumen de ventas. "Tranquilo, tranquilo, pero está en todos lados así", sostuvo.
Al igual que los otros puesteros, consideró que hubo un cambio en los hábitos de compra de los consumidores. "Antes llevaban dos o tres kilos, ahora bajan a un kilo o medio kilo, lo que alcanza", explicó. Detalló que la mayoría de las familias prioriza la adquisición de productos básicos como papa, cebolla y tomate, mientras que las compras de frutas y verduras se realizan en cantidades más reducidas.
Entre las frutas de estación, Bruno destacó la presencia de cítricos, especialmente mandarinas criollas y naranjas, que mantienen una buena oferta por ser frutas de temporada. Actualmente, en el Mercado de Concentración y Abasto los comerciantes esperan que durante las próximas semanas pueda registrarse una recuperación del consumo, aunque por el momento el panorama sigue siendo de cautela y ventas limitadas a lo esencial.
Los valores de algunos productos
En cuanto a los precios, el relevamiento de El Tribuno de Jujuy muestra que se mantienen estables. Entre las hortalizas, el tomate está entre 800 y 1.000 pesos el kilo, el tomate cherry 2.000 pesos, el morrón rojo entre 2.500 y 3.000 pesos, el verde desde 1.000 pesos, la papa a $1000 el kilo y la papa andina 2.000 pesos. También se encuentra a 1.000 pesos la cebolla, zanahoria, berenjena, zapallito, apio y coreanito por kilo, mientras que la cebolla morada está a 1.200 pesos, la arveja llega a los 5.000 pesos por kilo, la batata a 1.500 pesos, el pepino a $1.500, el ají picante a 2.500 pesos y el ajo también se mantiene.
Las verduras de hoja varían: el atado de espinaca se encuentra entre 1.500 y 2.000 pesos, la remolacha a 2.000 pesos el kilo, el brócoli y el coliflor se ubican en 1.500 pesos por pieza.
En el sector de frutas, la mandarina criolla y la colorada se venden a 2.000 pesos la docena, mientras que la variedad Poncán alcanza los 3.000 pesos, naranja 2.600 pesos la docena, y el limón por una docena o hasta 15 unidades entre 1.000 y 1.400 pesos. La banana oscila entre 1.400 y 2.000 pesos por kilo y las peras entre 2.600 y 3.000 pesos, las manzanas verdes a 3.000 pesos por kilo y las rojas a 3.500 pesos.
Entre las frutas de mayor valor aparecen la palta a 5.000 pesos por kilo, el mango a 4.000 pesos y el kiwi a 8.000 pesos. También se ofrecen melones a 5.000 pesos por unidad y promociones de pomelo de tres unidades por 1.000 pesos.