El presidente y cofundador de Remax Argentina y Uruguay, Sebastián Sosa, visitó Jujuy para participar de un encuentro con referentes del sector inmobiliario del NOA y analizar el presente del mercado, en un contexto atravesado por cambios económicos, expectativas de recuperación y una demanda habitacional que continúa firme, aunque limitada por la falta de acceso al crédito.
Durante su estadía en la provincia, Sosa explicó que el objetivo de estas recorridas es tomar contacto directo con la realidad de cada región y conocer de primera mano cómo se comporta el mercado. En el encuentro participaron representantes de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero y La Rioja.
"Es una oportunidad para escuchar directamente a nuestra gente que está en la calle, en contacto con el cliente y con el mercado, para tener una temperatura real de lo que está pasando", afirmó.
Al analizar el panorama inmobiliario argentino, sostuvo que el segmento residencial, donde opera principalmente la firma, atraviesa un momento de estabilidad. Si bien reconoció el difícil contexto económico que afecta a distintos sectores, especialmente al comercio y a las pequeñas y medianas empresas, diferenció esa situación de lo que ocurre con la vivienda.
"Estamos viendo un mercado inmobiliario residencial estable, sólido. No vemos una suba fuerte en el valor de las propiedades, pero tampoco una caída. El mercado está expectante, esperando ver cómo evoluciona el país y si esta estabilidad económica logra consolidarse", expresó Sosa.
Sosa consideró que el principal obstáculo para el crecimiento del sector es la ausencia de crédito hipotecario sostenido en Argentina, una limitación histórica que, según estimó, dejó al mercado funcionando casi exclusivamente con operaciones al contado o con financiamiento parcial. "El hipotecario estuvo prácticamente ausente durante gran parte de los últimos 20 años, salvo algunos momentos puntuales. Y eso limita muchísimo el acceso a la vivienda", expresó.
En esa línea, insistió en que el crédito no solo beneficia a quien accede a una casa, sino que genera un efecto multiplicador en toda la economía. Explicó que una operación hipotecaria suele movilizar otras ventas encadenadas, lo que impulsa la actividad general del sector.
Sin embargo, advirtió que para que el crédito vuelva de manera sostenida se necesita algo más que estabilidad macroeconómica. "Lo que hace falta es confianza. Confianza en la economía, en las instituciones, en las reglas del juego, en la moneda y en que las condiciones no cambien constantemente", afirmó.
Incluso comparó esa lógica con cualquier inversión privada, nadie apuesta si quien lidera el proyecto no demuestra compromiso propio. En este sentido, consideró que la confianza es la base para que los ahorristas vuelquen recursos al sistema financiero y eso permita ampliar el acceso al financiamiento.
Consultado sobre posibles políticas públicas, planteó que podrían implementarse incentivos fiscales para promover desarrollos inmobiliarios o facilitar el acceso a la vivienda, siguiendo modelos aplicados en otras partes del mundo. También valoró algunas medidas recientes orientadas a estimular la oferta de alquileres y la actividad del sector.
Demanda y necesidad
En cuanto a la demanda habitacional, fue categórico en considerar que el problema no es la falta de interés. "La demanda es tremenda. Hay muchísima necesidad y muchísimas ganas de acceder a una vivienda. Lo que la gente no tiene es acceso al préstamo", aseguró.
En ese sentido, mencionó a Leadar como una herramienta de financiamiento impulsada desde el ecosistema Remax que conecta inversores particulares con personas que necesitan financiamiento para comprar propiedades. Sostuvo que actualmente ese sistema permite concretar entre 70 y 100 operaciones mensuales, aunque reconoció que sigue siendo insuficiente frente a la magnitud de la necesidad. "Es una cucharada de azúcar en el océano frente a todo lo que falta", estimó.
Respecto a las distintas realidades regionales, sostuvo que Argentina no tiene un único mercado inmobiliario, sino múltiples escenarios condicionados por la economía local. En ese sentido, destacó el impacto positivo de sectores como energía, petróleo y gas en determinadas zonas del país, donde la actividad inmobiliaria muestra mayor dinamismo.
Sobre Jujuy, el diagnóstico fue favorable ya que comentó que los referentes locales describen un mercado activo, con movimiento concreto y operaciones impulsadas, en varios casos, por créditos hipotecarios. "Nos dicen que hay movimiento, que hay gente concretando la compra de su casa con préstamos hipotecarios. Jujuy aparece entre las plazas que muestran un mercado sólido", destacó.
También se refirió a la situación del alquiler en el NOA, donde aseguró que históricamente el mercado presenta características particulares y menor volumen de operaciones respecto de otras provincias, aunque observó un escenario con potencial de crecimiento.
Finalmente, Sosa consideró que si el país logra sostener estabilidad económica, reducir el riesgo y consolidar confianza, el crédito hipotecario podría recuperar protagonismo y convertirse nuevamente en una herramienta clave para ampliar el acceso a la vivienda. "La necesidad está. La demanda está. Si aparecen mecanismos de financiamiento más amplios y sostenibles, el mercado puede crecer mucho más", concluyó.