El Congreso Extraordinario de la Federación Nacional de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios (Conadu Histórica) rechazó la propuesta salarial presentada por el Gobierno Nacional y ratificó la continuidad del plan de lucha con un paro nacional que se desarrollará entre el 16 y el 20 de junio.
La decisión fue adoptada luego de un amplio proceso de consultas y asambleas en las asociaciones de base de todo el país. Según informó la federación, el máximo órgano deliberativo resolvió rechazar la oferta oficial y mandató a sus representantes paritarios a expresar esa postura en las actas.
Desde la entidad señalaron que la medida de fuerza mantiene como principales reclamos la recomposición salarial de los trabajadores universitarios, la aprobación de una Ley de Financiamiento Universitario y mayores recursos para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas y las becas estudiantiles.
En este contexto, la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy (Adiunju) llevó al Congreso Extraordinario el mandato surgido de la asamblea realizada el pasado miércoles, donde los afiliados resolvieron rechazar la propuesta del Ejecutivo Nacional. La postura del gremio jujeño coincidió con la definición adoptada finalmente por la federación.
La propuesta salarial rechazada contemplaba una suba del 21,33% para junio -incluyendo el impacto sobre el medio aguinaldo- y un incremento adicional del 3%. Además, el Gobierno retiró la condición que exigía a los gremios desistir de las demandas judiciales iniciadas ante la Corte Suprema.
Además de respaldar la decisión de Conadu Histórica, Adiunju expresó su preocupación por la emergencia salarial que atraviesan los docentes universitarios, así como por las dificultades presupuestarias que afectan a las unidades académicas del interior del país. En ese marco, confirmó su adhesión al paro nacional previsto para la próxima semana.
La medida de fuerza volverá a poner en el centro del debate la situación de las universidades públicas y el reclamo por una actualización salarial que permita recuperar el poder adquisitivo perdido frente a la inflación.