Desde las primeras horas de este jueves, intensas ráfagas de viento norte afectan gran parte del territorio jujeño, y se espera que el fenómeno se extienda durante toda la jornada. Ante este panorama climático, autoridades sanitarias advirtieron sobre los posibles malestares que puede generar en la población, como deshidratación, cefaleas, sensación de falta de oxígeno y fatiga.
Prefesionales de la salud explicaron que el viento norte provoca una marcada variación térmica que puede ir desde los 5 hasta los 33 grados, lo que altera las presiones atmosféricas. Aclaró que si bien no disminuye la cantidad de oxígeno en el ambiente, la baja presión dificulta el ingreso de la molécula de oxígeno a los pulmones y al torrente sanguíneo. Esta sensación es similar a la que se experimenta por encima de los 3.500 metros de altura, con síntomas como dolor de cabeza, vértigo, falta de aire y dolor torácico.
Para evitar estos cuadros, el profesional recomendó limitar la exposición al exterior, especialmente en la franja horaria más crítica que va desde las 10 de la mañana hasta las 5 de la tarde. Quienes deban salir deberían usar ropa holgada y cómoda, proteger sus ojos con anteojos o gafas para evitar lesiones en la córnea por el polvillo suspendido, y no descuidar la protección solar con gorros y bloqueador.
La hidratación es un pilar fundamental: se aconseja ingerir entre tres y cinco litros de agua por día, evitando por completo el consumo de bebidas alcohólicas. En los espacios cerrados, se sugiere mantener puertas y ventanas selladas para bloquear la entrada de aire seco y caliente, y humidificar los ambientes rociando pisos o paredes.
Además, se recomienda evitar esfuerzos físicos intensos, no permanecer en zonas arboladas ante el riesgo de caída de ramas, y mantenerse alejado de cables eléctricos que pudieran haberse cortado por la fuerza del viento. Ante cualquier emergencia, se debe contactar de inmediato con Protección Civil, Bomberos o la Policía.
Por último, dado el ambiente seco y caliente, se exhorta a no manipular materiales inflamables ni elementos que puedan generar chispas o incendios. También es importante asegurar chapas, macetas y cualquier objeto que pueda ser desplazado o arrojado por las ráfagas.