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Comunicar mal no es un error lingüístico: es un riesgo operativo

Miércoles, 06 de mayo de 2026 23:07
Liliana Chavez

¿Cuáles son los principales desafíos a la hora de traducir contenidos técnicos y garantizar precisión en la comunicación?

Uno de los principales desafíos es que, en contextos técnicos como la minería, la traducción, a diferencia de lo que comúnmente se piensa, no es solo expresar palabras de un idioma a otro, sino que es un proceso más complejo que implica interpretar significados en función de un contexto operativo específico. Desde el enfoque de Inglés con Fines Específicos, ESP por sus siglas en inglés (English for Specific Purposes), sabemos que los términos adquieren sentido dentro de prácticas concretas, y no de manera aislada.

Traducir y/o interpretar implica expresar contenido, no palabras, desde un idioma a otro.

En el sector minero, es más complejo por la presencia de terminología especializada, diversidad de acentos, velocidad en la comunicación y condiciones reales de trabajo donde muchas veces es necesaria una respuesta inmediata. A esto se suma que una misma palabra puede tener distintas interpretaciones según el contexto técnico.

Por eso, garantizar precisión implica no solo dominio lingüístico, sino también conocimiento del sector, de sus procesos y de sus riesgos, ya que la comunicación impacta directamente en la operación y en la seguridad. Se debe contar con la competencia operativa además de la competencia lingüística. Saber un idioma, en este caso el inglés, que es el idioma universal de la minería, es complementario a la competencia operativa.

¿Qué rol cumple la traducción en la vinculación entre empresas internacionales, comunidades locales y actores del sector minero en Jujuy?

La traducción y la interpretación cumplen un rol fundamental como puente entre actores, stakeholders, con diferentes idiomas y culturas En una provincia como Jujuy, donde confluyen empresas internacionales, comunidades locales y organismos públicos, la comunicación no es solo técnica, sino también social y cultural. El traductor y/o intérprete es no sólo un mediador lingüístico sino también un mediador cultural.

Desde una perspectiva más amplia, la traducción profesional facilita no solo la transmisión de información, sino también la construcción de confianza y entendimiento mutuo. Esto es sumamente importante en situaciones como diálogo con comunidades, capacitaciones o instancias de participación, monitoreos ambientales, auditorias, entre otras, donde la claridad, la adecuación y precisión del mensaje traducido resultan clave.

En este sentido, el trabajo del traductor o intérprete no es neutro ni automático: implica adaptar el discurso, respetar contextos y contribuir a una comunicación responsable, que permita que las partes involucradas puedan participar de manera activa y contar con datos, información precisa.

La traducción y la interpretación cumplen una función estratégica como herramientas de mediación interlingüística e intercultural en contextos diversos. En Jujuy, donde el desarrollo del litio articula empresas internacionales, comunidades locales y organismos estatales, la comunicación requiere no solo transferencia de información, sino adecuación discursiva.

En este sentido, la traducción profesional y especializada favorece el acceso al discurso técnico, facilitando la participación informada de los distintos actores. Asimismo, en instancias de interacción -como capacitaciones, reuniones o procesos de consulta- la interpretación permite sostener la coherencia comunicativa en tiempo real.

Desde una perspectiva profesional, esto implica no solo traducir contenidos, sino gestionar el sentido en función del contexto sociotécnico, respetando tanto la precisión técnica como las particularidades culturales y comunicativas de cada interlocutor.

¿Cuáles son los principales desafíos a la hora de traducir contenidos técnicos y garantizar precisión en la comunicación?

Los desafíos están presentes en cada encargo de traducción o en cada reunión, auditoría, a manera de ejemplos, porque como profesionales de la traducción y/o de la interpretación no debemos incurrir en el error del exceso de confianza. Cada texto para traducir, cada conversación a interpretar se debe abordar con la meticulosidad correspondiente. Uno de los principales desafíos radica en que la traducción técnica en minería implica gestionar equivalencias conceptuales más que léxicas. Desde el enfoque del Inglés con Fines Específicos (ESP), el significado no se encuentra únicamente en los términos, sino en su uso dentro de prácticas operativas específicas.

En este sector, la precisión se ve condicionada por múltiples variables: alta densidad terminológica, polisemia, diversidad de acentos, velocidad del discurso y entornos de comunicación no ideales (ruido, presión temporal, interacción multimodal). Asimismo, ciertos términos clave pueden presentar ambigüedad si no se interpretan en función del procedimiento técnico al que remiten.

Por ello, garantizar precisión requiere integrar competencia lingüística, conocimiento disciplinar y comprensión de los procesos operativos, especialmente en áreas vinculadas a seguridad (HSE), donde la interpretación inadecuada de una instrucción puede derivar en consecuencias críticas.

¿Cómo se mantiene actualizada frente a nuevos términos, tecnologías y normativas del sector?

La actualización profesional en este ámbito es necesariamente continua y se vincula con la evolución constante del sector minero, particularmente en la cadena de valor del litio. Esto implica el seguimiento sistemático de innovaciones tecnológicas, cambios en procesos productivos y actualizaciones normativas, tanto a nivel nacional como internacional.

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