"Sí, pero no lo haga de yeso porque trae mala suerte", fue la respuesta del exgobernador Horacio Guzmán a la propuesta del profesor de Artes Elías Alabí de modelarle un busto para ser colocado en el aeropuerto internacional de la provincia. Corría 1992 cuando la estación aérea recibió el nombre del caudillo jujeño para honrar su impulso a la progresista obra junto a otros hitos como el puente internacional La Quiaca-Villazón, Tribunales y la Legislatura.
El fuerte vínculo que mantuvieron quedó plasmado en ese legado. Lo pudo moldear en arcilla a partir de las medidas tomadas al recordado político y luego se fundió en bronce en Buenos Aires. Antes de fallecer, Guzmán vio el busto y preguntó en qué lugar se lo emplazaría.
Es una de las tantas anécdotas de un entrañable vecino del Jujuy de los años `60 hasta el 2022. Elías Alabí nació el 25 enero de 1943 en el seno de una familia con ancestros sirios que se asentó en La Quiaca. Su padre Alfredo tenía unas minas donde se explotaba el manganeso y fue concejal.
A los 10 años dejaron la ciudad fronteriza, a la que Elías siempre llevó en su corazón, y se instalaron frente a la Catedral Basílica, en la propiedad de calle Belgrano al 517.
La vida del joven dio un vuelco al fallecer su padre 8 años después, trocando su sueño de estudiar en Córdoba por el Profesorado de Artes en Jujuy.
Pero así halló su gran pasión por la docencia, que supo desplegar con dedicación en la Escuela Nº 4 "Esteban Leach" de La Esperanza -donde el año pasado recibieron un cuadro de San Martín que él quería donarles-, en la Escuela de Artes "Medardo Pantoja", en el Polivalente de Arte (nocturno) y el Colegio Santa Teresita (donde diseñó el escudo).
Paralelamente acompañó la labor de Horacio Guzmán, quien supo ayudarlo en ocasión de la muerte de su padre con un primer trabajo en el Banco de Acción Social pero después no tuvo cargos, salvo en 1987 cuando fue director de Compras y Suministros durante su gestión como intendente capitalino.
La faceta comercial la arrancó poniendo un local de productos regionales, tras un interín en alquiler, al jubilarse de la docencia instaló el tradicional negocio de enmarcado de cuadros en 1997. Entre los "tesoros" que muchos acercaron estuvieron las copias de la Sábana Santa de Turín, los dos cuadros que actualmente están en la Catedral Basílica.
Fue un hombre muy sociable que además orientaba a quienes estaban decorando algo y supo participar de concursos de pintura.
Con Lilia Navarro se casaron en 1972 y tuvieron tres hijas. Elías fue un amante de los deportes acuáticos, tenía una lancha y estuvo entre los primeros socios del Club de Pescadores. Le encantaba el agua y fue uno de sus destinos preferidos en los viajes que realizaron.
Nunca dejó de velar por el busto que hizo de Horacio Guzmán. En el 2014 solicitó a Aeropuertos 2000 el cambio de basamento y adecuación; lo que afortunadamente se cumplió con la remodelación de 2017. Asimismo supo acercar a El Tribuno de Jujuy el relato de todo el proceso seguido en la creación.
Elías Alabí falleció el 13 de marzo de 2022 y su esposa el 18 de mayo de 2022. Habían cumplido 50 años de casados en enero. La obra de los dos -porque Lilia por 20 años pintó al óleo desde un inicio fortuito por cuestiones de salud- se expuso en la Biblioteca Popular.
El espíritu de ambos acompaña hoy el negocio de su hija Mariela en el lugar de toda la vida.