NORA RUIZ - ESPECIAL PARA EL TRIBUNO DE JUJUY
Hay escuelas que nacen para ser faros y la escuela N° 82 "República de Venezuela" es uno de ellos. Allí donde el horizonte se tiñe con el verde infinito de los cañaverales del ingenio Río Grande, en lote Don Emilio, el eco de la campana rural lleva casi un siglo sembrando futuro. Celebrar sus 93 años de viva presencia no fue solo mirar el almanaque, fue abrazar las manos de tantas generaciones que, entre el surco y el aula, forjaron la identidad de La Mendieta. Hoy, con la emoción a flor de piel, compartimos la crónica de un aniversario memorable, donde el pasado cobró vida y el presente renovó su compromiso inquebrantable con la educación de nuestra gente.
En por eso que, uniendo manos y voluntades, la comunidad educativa de la escuela N° 82 República de Venezuela festejó la creación de la señera institución ubicada en lote Don Emilio, localidad de La Mendieta, departamento San Pedro.
El acto que contó con la participación de la comunidad en pleno e invitados especiales, se inició con el izamiento de la enseña patria a cargo de la docente Sandra Lucía Romero junto a dos alumnos. Luego de la presentación de las Banderas de Ceremonia Nacional y de la Libertad Civil portadas por Lara Bargas, Bianca Cardozo y Guillermina Alarcón, Lourdes Ovelar, Valentín Velasco y Dylan Gutiérrez, se entonaron las estrofas del Himno Nacional y el Himno al Éxodo.
En su discurso, la directora Myriam Pinaya, sostuvo que este aniversario invita a detenerse un momento para valorar todo lo que este lugar representa. "Una escuela no es únicamente un edificio ni un espacio donde se transmiten contenidos. Es también el sitio donde se aprende a convivir, a descubrir capacidades, a superar dificultades y a crecer junto a otros. A lo largo de los años, esta institución ha sido sostenida por el compromiso de directivos, docentes, familias, personal de apoyo y estudiantes. Cada generación ha dejado algo de sí como trabajo, aprendizajes, recuerdos y también sueños que siguen dando forma al presente", dijo. Acotó que celebrar este aniversario es reconocer ese camino, agradeciendo a quienes la fundaron y cuidaron, a quienes hoy la sostienen con responsabilidad y a quienes la llenan de vida cada día con su presencia. "Que esta fecha no sólo sea una mirada al pasado, que también nos sirva para renovar el compromiso con una educación que forme personas responsables, sensibles y preparadas para construir una sociedad mejor. Feliz aniversario y agradezco a todos los que hacen posible su historia todos los días", finalizó la directora.
En un momento emotivo y merced a un proyecto de alumnos de séptimo grado, rostros que poblaron, a lo largo de la historia, la querida escuela rural cobraron vida en una pantalla gigante, donde directivos, docentes, alumnos y personal de servicio compartieron sus vivencias con la nueva generación de docentes y estudiantes.
La poesía se hizo presente en las voces de los pequeños de primero y segundo grado que recitaron "Mi escuelita"; asimismo se dio lectura al poema "Noventa y tres años de mi escuela querida", enviado especialmente por el exdocente Víctor Ruiz.
Tras el retiro de las Banderas de Ceremonia, todos disfrutaron del despliegue artístico a través de los niños de tercer y séptimo grado que presentaron números bailables de rock, zamba, chacarera y cumbia. Mientras que los pequeños del nivel inicial presentaron un desfile ataviado con simpáticos gorritos, remeras y camperas. Finalmente, todos cantaron el tradicional feliz cumpleaños, momento que se hizo propicio para soplar las velitas, celebrando tan hermosa ocasión con un almuerzo comunitario.
Creación
La escuela Nº 82 fue creada el 27 de mayo de 1933, según expediente Nº 80 D/933, en el cual se autoriza el funcionamiento de la escuela en el edificio cedido por el ingenio de Río Grande. Iniciando sus actividades en 1934, con la modalidad de jornada simple, bajo la supervisión de la recordada directora Teodora Albertina Martínez, donde se cursaba solo hasta el tercer grado, para luego completar el nivel primario en la escuela del lote Barro Negro.
En 1944 se inició el dictado de clases nocturnas debido a la creciente necesidad de aprendizaje de aquellos adultos que no podían asistir en horario normal por razones de trabajo.
Décadas más tarde, el 1 de marzo de 2023, la institución dio un salto histórico al pasar a ser de Jornada Completa, brindando hoy una propuesta educativa integral, de calidad diversificada y compleja cuyo objetivo es la transmisión y recreación de saberes a través de un horario extendido desde la mañana hasta la tarde.
El actual plantel docente que sostiene este faro rural está conformado por la directora Miryam Pinaya, la secretaria Mirta Jurado, las docentes de grado Silbana Miranda, Natalia Asaye, Daniela Amante, Débora Flores y Marta Santusa; y los docentes de materias especiales Sandra Lucía Romero, Iván Zambrana, Ricardo Benicio, Alejandro González, Juan José Choque, Yésica Paz e Ivana Romero.
Imposición del nombre
El 30 de septiembre de 1982, por resolución N° 1.047 del Consejo de Educación de la Provincia de Jujuy, se impuso el nombre de "República de Venezuela". El origen de este nombre guarda una profunda carga patriótica, nació por iniciativa de los propios alumnos de séptimo grado de aquel año.
Ellos, luego de una exhaustiva investigación, fundamentaron el reconocimiento al país hermano sosteniendo el apoyo comprometido en la defensa de la soberanía argentina durante el conflicto de la Guerra de Malvinas. Venezuela brindó un respaldo político, diplomático y logístico a Argentina en 1982. Según la investigación escolar, el presidente de Venezuela de aquel entonces, a pesar de las profundas diferencias con el régimen de la dictadura argentina, dejó de lado cualquier distancia priorizando el reclamo histórico de soberanía y la genuina integración latinoamericana. Venezuela rechazó con firmeza las resoluciones de la ONU y de la OEA que perjudicaban a nuestro país, condenó el respaldo de Estados Unidos a Gran Bretaña y ofreció asistencia material. Además, el noble pueblo venezolano se manifestó en las calles en repudio al ataque británico.