Mientras crece la expectativa por lo que pueda ocurrir con los precios de los combustibles tras el vencimiento del “buffer” de 45 días dispuesto por el Gobierno nacional, desde la Cámara de Expendedores de Combustibles de Jujuy advirtieron que hasta este lunes no hubo un aumento generalizado en la provincia, más allá de una leve actualización por impuestos nacionales el 1 de mayo.
El presidente de la entidad, Hugo Moisés, en diálogo con El Tribuno de Jujuy explicó que el sector atraviesa horas de incertidumbre a la espera de una definición oficial de YPF y del resto de las petroleras sobre qué ocurrirá una vez que finalice el congelamiento previsto para el 15 de mayo. “Hoy (por ayer lunes) todavía no hay nada”, aclaró Moisés al ser consultado por versiones que circularon durante la jornada sobre un supuesto incremento de combustibles en Jujuy. Según indicó, hasta ayer no se registró una suba general de precios.
El dirigente explicó que el único ajuste aplicado en los últimos días respondió a una actualización de impuestos nacionales por decreto, que impactó con alrededor de 11 pesos en las naftas y 9 pesos en el gasoil el primer día del mes. Además, aclaró que las diferencias de precios entre ciudades responden a una política de “micropricing” aplicada por YPF, que ajusta los valores de acuerdo con la oferta y la demanda en cada zona.
En ese contexto, señaló que la petrolera estatal tenía previsto reunirse este lunes con el resto de las compañías para analizar qué decisión tomar respecto a los precios.
“Hoy siguen retrasados los precios”, afirmó, al mencionar que el valor internacional del barril de petróleo continúa alto, aunque reconoció que tampoco existe certeza sobre cuál es realmente el atraso acumulado. Moisés sostuvo que la decisión final dependerá principalmente de la estrategia del Gobierno nacional frente a la inflación. “Si el Gobierno decide que no haya inflación, va a tratar de contener los precios del combustible. Ahora, si decide no intervenir, el combustible va a aumentar porque está retrasado”, analizó.
¿Nuevo congelamiento?
Desde la Cámara de Expendedores remarcaron que un eventual nuevo congelamiento sería perjudicial para las estaciones de servicio, debido a que sus costos continúan aumentando mientras los márgenes de rentabilidad permanecen prácticamente inmóviles. “Nosotros cobramos un margen muy chiquito sobre la venta. Si nos congelan el precio, pero nuestros costos aumentan, nos congelan también la rentabilidad”, explicó Moisés. En ese sentido, indicó que las estaciones afrontan incrementos permanentes en salarios, tarifas eléctricas y otros gastos operativos. Incluso advirtió que un nuevo aumento de la energía eléctrica para el sector comercial e industrial podría agravar aún más el escenario.
“Terminamos nosotros absorbiendo ese congelamiento dentro de los costos de nuestra estación”, explicó. El referente aclaró que el sector había acompañado la medida cuando fue planteada como un alivio puntual para los consumidores, pero advirtió que sostenerla demasiado tiempo podría poner en riesgo la actividad. “Si esas medidas se prolongan mucho en el tiempo, complican el esquema de costos de las estaciones de servicio”, señaló. De todas maneras, reconoció que, en caso de que el Ejecutivo decida extender el congelamiento, los expendedores no tienen margen de maniobra. “La petrolera te pasa el precio y te lo fija y tenemos que jugar el juego nomás”, dijo.
Cayó el consumo
En paralelo, Moisés reveló que durante abril la demanda de combustibles cayó un 2% respecto al mes anterior, en un contexto donde el precio acumuló incrementos del 17%. Por último, advirtió que aunque el precio se mantenga estable temporalmente, el poder de compra de los consumidores se redujo. “La gente sigue cargando los mismos 30 mil pesos, pero con un 17% de aumento esos 30 mil son menos litros”, ejemplificó.