Elías Árabe es comerciante, cervecero y trabajador independiente en servicios de calefacción. Su historia refleja un recorrido donde el esfuerzo y la constancia se combinan con una fuerte convicción: "Es lo lindo de la vida trabajar en lo que a uno le gusta, más allá de lo económico".
Su vínculo con el trabajo fue cambiando con el tiempo. "Al principio fue por necesidad, después por objetivos y hoy en día por gusto y placer", resume. En ese proceso, logró transformar sus actividades en una elección que le da sentido a su día a día.
Con el paso de los años, su mirada fue evolucionando. Lo que comenzó como una urgencia se convirtió en una forma de proyectarse, "cuando trabajas en lo que te gusta, no habrás trabajado un solo día de tu vida", asegura, convencido del valor de encontrar satisfacción en lo que uno hace.
Desafíos que impulsan
El camino no estuvo exento de dificultades. Hubo momentos en los que los proyectos parecían imposibles, pero que lograron concretarse gracias a la organización y el enfoque. "Tuvimos desafíos muy grandes, pero con objetivos claros se pudo cumplir, ahí nos dimos cuenta que nada es imposible".
Sostener una actividad también implica entender el contexto. En su experiencia, no siempre se puede cobrar lo que uno quisiera. "Hay que adecuar el precio para seguir trabajando y no quedarse estancado", explica, destacando la importancia de mantener el movimiento.
En su vida, la familia ocupa un lugar central, "muchas veces no podemos darles todo a los hijos, pero ven el esfuerzo", señala. Para él, ese ejemplo vale más que cualquier otra cosa: "Es la forma de enseñarles que con trabajo y constancia se pueden cumplir metas, porque nadie te regala nada".
Identidad propia
Además de sus otros trabajos, Elías lleva adelante un bodegón donde también elabora sus propias cervezas artesanales. Entre las variedades se destacan sabores como miel, arándanos, melón, mango, roja, maracuyá e incluso hidromiel. Cada producto refleja dedicación y una búsqueda constante de calidad.
Una invitación abierta
Al cerrar, deja un mensaje que resume su forma de ver la vida: "trabajar es dignidad". En esa línea, invita a la comunidad jujeña a conocer su bodegón, un espacio construido con esfuerzo donde, asegura, "los que vienen, vuelven contentos".