En el Día del Trabajador, Nicolás Biondi, actual presidente y director de la Escuela Formativa San Lorenzo de Almagro, filial Jujuy contó que "diariamente arranca muy temprano coordinando con los profesores. Reviso que las canchas estén en condiciones, que los materiales estén listos y que no falte nada para los más de 300 niños que vienen a entrenar. Durante la tarde, dialogo con los padres, gestiono papeles, planifico torneos y coordino actividades con otras instituciones de la comunidad. No hay dos días iguales, pero todos terminan con los chicos sonriendo".
En lo deportivo, Biondi señaló que "el deporte social está creciendo mucho en Jujuy. Las familias buscan contención y valores para sus hijos, no solo fútbol. El desafío es económico, mantener cuotas accesibles, pero cubrir "profes", seguros, viajes y materiales. Por suerte, el vínculo con empresas y la comunidad nos permite sostener becas para que ningún chico se quede afuera por plata".
Capacitación constante
En este sentido, el dirigente expresó que "nos capacitamos todo el tiempo. Hicimos cursos de primeros auxilios porque la seguridad es prioridad. Usamos grupos de WhatsApp para comunicarnos con los padres, utilizamos planillas digitales para asistencia y ahora estamos sumando el análisis de videos en los entrenamientos. El fútbol cambió, y hoy un formador tiene que saber de nutrición, psicología y primeros auxilios, no solo de táctica".
Por otra parte, Biondi mencionó que, durante toda su vida, siempre le gustó la gestión vinculada al deporte social. "Si no estuviera en el club, me vería armando proyectos para que más chicos de los barrios tengan acceso a un club. También me apasiona la logística de eventos grandes, como cuando organizamos viajes y encuentros con los chicos". Y en sus tiempos libres "trato de estar con mi familia. Me gusta mirar fútbol, obviamente de San Lorenzo. El club es mi trabajo y mi cable a tierra a la vez".
Por último, el presidente y director de la Escuela Formativa San Lorenzo Jujuy remarcó que "este trabajo no te hace millonario, te hace rico en afectos. Proyectar significa ver a un chico que llegó a los 6 años y hoy con 15 es capitán, estudia y ayuda a los más chicos. Mi futuro está atado al del club. Y si crecemos en infraestructura y sumamos categorías, sé que estamos haciendo bien las cosas.
"Sin dudas, sostener la escuela en estsos momentos económicos difíciles es complejo. Hubo meses donde parecía imposible pagar todo. El desafío fue no bajar los brazos, buscar apoyo y explicarles a los padres por qué seguimos. Ver que hoy tenemos 300 chicos y que somos una filial reconocida por la comunidad jujeña, me confirma que valió la pena cada noche sin dormir", concluyó.