Celeste Carrazana, emprendedora de Yavi, elabora algunos de los alfajores más singulares de la región, con identidad propia y fuerte anclaje en los productos locales. Aunque muchos los conocen como alfajores yaveños, la joven decidió bautizar su marca como "Alfajor Kulli", palabra quechua que significa lila o violeta y que, según explicó, representa la fortaleza.
"Yo comencé a hacer mis primeros alfajores en el año 2022, el 9 de julio. Había comenzado primero con una sola variedad, después fui sumando alfajores de quinoa y por último el alfajor de agua", relató durante una pausa en su producción para dialogar con El Tribuno de Jujuy.
Desde sus inicios, apostó por una impronta bien puneña. Trabaja con materias primas de la zona, como harina de quinoa, de haba y de maíz morado, lo que da lugar a tres líneas principales de productos, además de algunas variantes más clásicas.
Inquieta y emprendedora, destacó que siempre estuvo en constante proceso de mejora. "Siempre estoy mejorando las recetas, aunque en los productos más originales ya tengo definidos los sabores y rellenos", comentó. Ese crecimiento tuvo un hito importante el 25 de diciembre del año pasado, cuando inauguró su propia fábrica en Yavi, la primera en la zona. Hasta entonces, comercializaba únicamente a través de internet.
"Era la primera fábrica aquí en Yavi. Tiene un sector de elaboración y otro de atención al público", explicó, y agregó que en el lugar también se pueden degustar los productos. Sin embargo, su principal canal de ventas sigue siendo el envío a otras provincias, además del interés de turistas que visitan la región.
Sus alfajores ya llegaron a Santa Cruz, Misiones y Buenos Aires, impulsados por la difusión en redes sociales como Facebook, Tiktok y Whatsapp. Actualmente cuenta con habilitación provincial, aunque su objetivo es ampliar la fábrica para obtener certificaciones nacionales. "Es porque te piden que se respete la trazabilidad del producto, entonces tiene que tener cada sector", afirmó, al tiempo que explicó que el espacio actual resulta reducido para cumplir con todos los requisitos.
El primer producto que desarrolló fue el alfajor de maíz morado. Antes de finalizar ese mismo año sumó la variedad de quinoa y, poco después, el de harina de haba. "En el 23 ya me vine perfeccionando para mejorar la calidad. Siempre hice encuestas de mis alfajores y varias personas que han consumido me respondían, por eso avancé bastante. Hoy en día ya llegué al punto exacto de la receta, ya no la estoy mejorando", aseguró.
Parte de ese proceso implicó experimentar con rellenos artesanales y estacionales. "Cambio los rellenos, voy jugando y buscando nuevos todos los años. Actualmente hago según la temporada: dulce de guineo, dulce de cayote, dulce de manzana y dulce de achacana", detalló. Sobre este último explicó que se trata de una planta silvestre de los cerros que solo se utiliza en invierno, cuando deja de ser picante.
También incorporó combinaciones que surgieron a partir de la demanda de los clientes. "Comencé así por la idea de algunos consumidores, entonces como otros me lo pedían empecé a hacer combinaciones y les gustó", contó. Entre ellas se destacan los rellenos mixtos, como el de dulce de leche con cayote o con membrillo, especialmente en las variedades elaboradas con harina de haba.
Según explicó, los turistas extranjeros suelen inclinarse por los sabores locales. "A las personas extranjeras les gustan más los rellenos de la zona, esas combinaciones. Han probado franceses, ingleses y chilenos", destacó.
Su visibilidad creció a partir de su participación en el canal Gourmet, donde fue convocada tras la difusión de un video grabado en la "Manka Fiesta" de La Quiaca. "Me habían visto por Youtube cuando yo salí en 2022. Ellos se comunicaron con la Secretaría de Turismo y así llegaron a mí", recordó.
Con el tiempo, amplió su oferta con una línea de alfajores clásicos con tapas de cacao, aunque manteniendo rellenos artesanales. "Son de fernet artesanal hecho con rica rica y manzanilla", explicó, en referencia a una combinación que recrea ese sabor a partir de plantas medicinales y que tuvo gran aceptación.
Si bien no cuenta con formación específica en gastronomía, Carrazana es técnica en Producción Agropecuaria de la Universidad Nacional de Jujuy. "Desde que egresé empecé a hacer cursos de panificado y de valor agregado con productos locales, del Inta y de la facultad", recordó. Esa capacitación le permitió perfeccionar su producción y lanzar nuevas líneas.
Actualmente también elabora cerveza artesanal con ingredientes regionales como maíz morado, rica rica y albahaca, manteniendo su espíritu innovador. Además, trabaja junto a su familia, sus padres colaboran en la producción primaria y sus hermanas en la elaboración cuando hay mayor demanda. En esos momentos, incluso puede incorporar mano de obra local.
Entre sus objetivos, proyecta ampliar la fábrica para generar empleo en la zona. "La idea es que sea más grande y poder dar trabajo a los jóvenes para que no tengan que irse", expresó.
"Yo en un principio jamás pensé que me iba a dedicar a hacer alfajores", reconoció. Sin embargo, hoy apuesta a seguir creciendo, obtener nuevas habilitaciones que le permitan ingresar a supermercados y consolidar su emprendimiento. Para ello, ya trabaja en la planificación de la ampliación, con asesoramiento técnico y evaluando alternativas de financiamiento que le permitan dar el próximo paso.
Destacada por Patricia Jebsen
Recientemente, Celeste Carrazana participó de un encuentro de emprendedores realizado en la capital jujeña, que tuvo como figura central a Patricia Jebsen, reconocida especialista en negocios digitales, licenciada en Relaciones Públicas y máster en Marketing y Administración de Empresas.
En ese ámbito, la emprendedora puneña logró captar su atención. Jebsen incluso generó contenido en sus redes sociales para visibilizar su proyecto, destacando que es posible emprender desde cualquier punto del país y poniendo como ejemplo el trabajo desarrollado por Carrazana desde Yavi.
“Ella me había preguntado cómo venía trabajando. Le comenté cómo había empezado y todo esto de los alfajores, y la ayuda de que ella haya subido mis videos hizo que tuviera muchos contactos, muchos mensajes y nuevos pedidos de alfajores para otras provincias, de personas que querían probar y saber cómo eran”, explicó.
A partir de esa repercusión, la emprendedora continúa consolidando su crecimiento y se plantea nuevos desafíos.
En ese sentido, indicó que uno de sus objetivos inmediatos es que, antes de que la fábrica cumpla su primer aniversario, pueda obtener la habilitación provincial