Ante las recientes amenazas de tiroteos y bombas en instituciones escolares, el Gobierno provincial difundió una campaña protagonizada por estudiantes para alertar sobre las consecuencias de este tipo de hechos.
En el video, los jóvenes advierten que difundir mensajes falsos o amenazas, incluso “en broma”, constituye un delito de intimidación pública y puede generar graves efectos en la comunidad, como miedo en las familias, suspensión de clases y movilización de fuerzas de seguridad.
Además, remarcan que este tipo de acciones tienen consecuencias legales y afectan el normal funcionamiento de las escuelas.
La campaña también insta a no viralizar mensajes sospechosos y a dar aviso a adultos responsables o autoridades educativas ante cualquier situación, promoviendo el compromiso colectivo para resguardar los espacios escolares.
“El miedo es válido, pero el silencio también es cómplice”, remarcan en el mensaje, que busca frenar la circulación de información falsa y fortalecer el cuidado de la comunidad educativa.