En Jujuy, la canasta básica crece muy por encima del promedio nacional y profundiza la presión sobre los hogares jujeños.
Los índices recientemente publicados reflejan una cruda realidad en la provincia de Jujuy: el costo de vida continúa aumentando y se vuelve cada vez más difícil de afrontar para una gran parte de la comunidad.
Según datos difundidos por la Dipec, durante marzo la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró un incremento mensual del 4,9%, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) alcanzó una suba del 5%. Estos valores no solo marcan una continuidad en la tendencia inflacionaria, sino que además se ubican por encima de los índices nacionales informados por el Indec, donde la CBA subió 2,2% y la CBT 2,6% en el mismo período.
La diferencia entre los datos provinciales y nacionales pone en evidencia una dinámica propia del costo de vida en Jujuy, donde los aumentos impactan con mayor intensidad en los rubros esenciales.
De acuerdo con los datos publicados, la CBT implicó que un hogar de cuatro integrantes necesitó ingresos por un total de $1.396.662,66 pesos para no caer bajo la línea de pobreza y $631.460,06 pesos para no caer en la indigencia, cifra medida por la CBA.
Una familia tipo de tres integrantes, compuesto por una jefa de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61, necesitó $1.102.866,31 para no caer bajo la línea de la pobreza y $498.628,66 para no caer en la indigencia.
En tanto, una familia tipo III, conformada por cinco miembros (una pareja de 30 años y tres hijos de 5, 3 y 1 año), necesitó $1.518.701,15 para cubrir la Canasta Básica Total, mientras que el piso para no caer en la indigencia se ubicó en $686.636,18.
Más allá de los números, estos datos reflejan una problemática estructural. En la provincia los ingresos promedio suelen ubicarse por debajo de la media nacional, lo que incrementa el impacto de cada aumento en el costo de vida. A esto se suma que los alimentos que son el componente principal de la Canasta Básica Alimentaria, representan la porción más significativa del gasto de los hogares.
En este contexto, la comparación con los datos nacionales no solo permite observar la magnitud del problema, sino también visibilizar las desigualdades de la región. Mientras los índices del Indec son la referencia general, la realidad en la provincia muestra que el costo de vida avanza a un ritmo más acelerado.
Así, cada incremento mensual no solo encarece los bienes y servicios esenciales, sino que también reduce el margen de manejo de las familias, que deben destinar una mayor parte de sus ingresos para poder cubrir necesidades básicas.
La evolución de la canasta básica en Jujuy deja en evidencia una tendencia preocupante, el desfasaje entre ingresos y gastos se profundiza, y con ello crece la dificultad de miles de hogares para sostener condiciones de vida dignas.