iniciá sesión o registrate.
Mar del Plata tiene mucho para mostrar además de la arena y el mar. Pocos de los que la visitan por primera vez saben que en la Feliz está, por ejemplo,la casa de veraneo de Victoria Ocampo o que podés visitar un tanque de agua con aire de castillo inglés, un museo de arte contemporáneo y una laguna con su propia estancia histórica.
Villa Victoria
Villa Victoria, en Matheu 1851, está la casa de veraneo de la poetisa Victoria Ocampo. Ella pasó sus veranos en esta casa de madera, fabricada en Inglaterra y armada en la ciudad en 1912.
Hoy el edificio funciona como centro cultural municipal. Podés visitar la casa por turnos cada hora y depende del orden de llegada. También, para completar el paseo, podés caminar por las calles de chalets que la rodean.
Torre Tanque
En la loma de Stella Maris, está la Torre Tanque. Abrió en 1943, sigue abasteciendo de agua a la ciudad y tiene categoría de Monumento Histórico Nacional.
La particularidad es que parece de todo, menos una torre de agua. Su estilo Tudor la hace inconfundible. Además, tiene un mirador a más de 70 metros sobre el nivel del mar. Podés subir en ascensor o por una escalera de nada más ni nada menos que 194 escalones.
Museo MAR
El Museo MAR queda en el otro extremo de la ciudad, sobre la avenida Félix U. Camet y López de Gomara. Es el museo provincial de arte contemporáneo.
Los sábados y domingos a las 17 arma recorridos participativos de una hora a los que te podés anotar en recepción unos minutos antes. Eso sí, tené en cuenta que los lunes está cerrado.
El puerto
Si tanto caminar te da hambre, entonces es momento de ir al puerto. Rabas, cornalitos, arroz con mariscos y parrilladas de pescado son las opciones clásicas de la carta del Centro Comercial del Puerto.
Afuera, podés espiar a los lobos marinos que descansan en la orilla. Si querés seguir recorriendo, ahí mismo tenés el Museo del Hombre del Puerto Cleto Ciocchini. Sus fotos, documentos y herramientas de pesca cuentan la historia de las familias italianas que levantaron el barrio.
Laguna de los Padres y el Museo José Hernández
Para cambiar por completo el paisaje, tenés la Laguna de los Padres, entre los kilómetros 12 y 14 de la ruta 226. Una vez ahí, podés caminar por los sectores habilitados, mirar aves o sentarte con un mate a disfrutar la vista del agua. Para los más deportistas, la laguna también tiene una pista de remo y canotaje.
En el mismo campo, está el Museo Municipal José Hernández. Se instaló en el casco de una antigua estancia, y muestra la historia rural de la zona, desde los pueblos originarios hasta la ganadería. El museo lleva el nombre del autor del Martín Fierro por los años que el escritor pasó en esa estancia desde 1846.