PUBLICIDAD

“No me concibo a mí misma fuera de la música”

Tiene 23 años, es violinista (exigente), se capacitó con los mejores en Italia y volvió a su tierra.

Sabado, 15 de agosto de 2026 22:14
GIULIANA JURADO BONOMI | DESESTRUCTURADA Y A LA VEZ EXIGENTE, SE CONJUGAN EN ELLA LA MÚSICA CLÁSICA Y EL FOLKLORE.

Por Sandra Díaz (colaboración especial)

Nació en el mismo año en el que en la capital jujeña sus padres, junto a un grupo de amigos también músicos como ellos, fundaban la primera Orquesta Infanto Juvenil de Jujuy que comenzó con sus actividades en el antiguo salón parroquial de la Basílica Catedral, a comienzo de los 2000. "No me concibo a mí fuera de la música", confiesa a El Tribuno de Jujuy Giuliana Jurado Bonomi. La imagen de entonces era la de su mamá Claudia embarazada y a su papá, Sergio, con la alegría de hacer lo que les gustaba imprimiendo en ella desde sus primeras horas de vida la musicalidad que la ronda desde pequeña y a la que abraza y abrazará toda su existencia.

También se confiesa muy exigente, quizás porque eso también aprendió de chica, guiada por los grandes maestros que fueron parte de su formación. Se capacitó en Italia y actualmente, de regreso a su ciudad natal hace girar sus días entre la docencia que la apasiona y dos formaciones musicales con las que se presentó en la Feria del Libro de Jujuy que concluyó ayer.

En un café se registró la charla que nos llevó a recorrer sus 23 años de vida. Su fascinación por el violín comenzó en sus primeros años. "Fue un momento específico. Siempre estuve rodeada de música, entonces no tengo un recuerdo de mí, fuera de la orquesta o de la música. Fue un día que fui a escuchar un concierto de la primerísima orquesta (de diez o quince chicos adolescentes en esa época), que tocaron 'La Primavera' de Vivaldi en la sala Galán", ese día nació su amor por el violín. Y un poco por su interés de aprender a ejecutar el instrumento y por el de otros pequeños en su misma condición, es que se armó la orquesta pre infantil adonde asistían (al principio) niños de entre tres y cinco años. Es así que podemos afirmar que hay una generación de excelentes músicos de nivel internacional, educados por muchos de los maestros internacionales de excelencia con la que contó el Sistema de Orquestas Infanto Juveniles de Jujuy.

Una pasión que la marcó

A LOS TRES AÑOS...

En ese tiempo "había una revolución en Argentina" con la creación de orquestas infanto- juveniles que seguían el plan del maestro venezolano José Abreu, la provincia veía nacer un sistema en elque Giuliana cuenta "siento que por suerte había una dinámica no de juego, pero sí de disfrute, de muchos viajes, de compartir con los compañeros". Habló de la competencia que se genera en espacios académicos: "Hay como una tendencia a la poca convivencia armónica". dice.

De pequeña se sintió observada, al provenir de una familia de músicos, y eso la llevó a capitalizar situaciones, vivencias que hoy la hacen la profesional que es, amando la docencia (da clases particulares de violín y en la orquesta de San Luis).Siente Giulana que cada paso le fue dando fortalezas, y se despojó de esas presiones, lo que le sirvió también para emprender el viaje que había soñado desde los once años. Su destino fue Italia, donde tuvo la oportunidad de estudiar, en Roma, con el maestro Paolo Piombini, en Turín y continuando su formación en el Conservatorio Giuseppe Verdi, en lo que define como "un ámbito de gran exigencia artística y académica", donde fue discípula del maestro Ludovico Trama.

Los años pasaron, y haciendo una retrospectiva de esos años, Giuliana dice que "por ahí para un niño de cinco años es lindo tocar Vivaldi, pero también es lindo tocar Ricardo Vilca. Es así que al día de hoy todos los días religiosamente escucho a Ricardo Vilca y toco su música en todos mis conciertos. De hecho en los proyectos en los que participo se da esa mezcla de lo clásico con lo popular, algo que formó mi personalidad artística seguramente".

Hay dos constantes en sus presentaciones, algo que explica así: "Amo a mi país, amo a mi provincia y por eso que siento la necesidad de que en cada presentación nunca me falte interpretar el Himno Nacional y temas de Ricardo Vilca", expresa.

El lenguaje universal

Giuliana tiene recorridos escenarios muy importantes en su tierra natal, en su país y en el extranjero. Durante los cuatro años que estuvo en Italia, colaboró con importantes compositores, participando en la grabación de un disco junto al compositor Marcello Appignani.

Los escenarios por esos lares no le fueron indiferentes, también fue parte de una obra teatral. "Por casi un año y medio fui parte de la obra teatral Api e Lievito, con la que recorrimos muchas ciudades italianas", cuenta.

Música clásica y popular son su lenguaje musical, las que son alimentadas con dos formaciones que integra junto a amigos. El Dúo Airampo con el pianista Leandro Batallanos, y Arrebolución (con Mariano Vall y Luciano Jurado Bonimi), conforman su actualidad.

El regreso

"Me propuse capacitarme lo más que pueda, y siempre dije que iba a volver", dice, y entre los objetivos tenía seguir tocando y enseñando. Además se encontró en un país donde la gente es mucho más fría, y eso también influyó en su regreso.

"Pongo mi voz (refiriéndose a su violín) donde creo que es necesario y disfruto", afirmó finalmente.

Giuliana es un orgullo para Jujuy, para la orquesta de su niñez, y los que la vieron crecer.

Sus referentes

EN TURÍN CON MAXIM VENGEROV.

Su formación musical fue de la mano de la exigencia tomada como un juego desde muy pequeña, teniendo maestros increíbles como Inga Iordanishvili, que fue quien siguió su formación hasta la adolescencia.

En el camino fue cumpliendo sueños, acercándose a otros maestros como Javier Casalla, “que es violinista de Gustavo Santolalla y viéndolo desde muy chiquita hizo que me convenciera de que el violín lo que quería para mí”, comenta. En tierra italiana, tuvo la oportunidad de conocer a Maxim Vengerov. “Fue increíble conocerlo. El daba clases en el instituto en el que estudiaba, hasta me saqué una foto con él”, dijo mientras en su cara se abría una sonrisa y los ojos se le iluminaban. “Otro sueño cumplido”, pensamos y así fue.

Temas de la nota

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Temas de la nota

Últimas noticias

PUBLICIDAD