¿Cuál es el eje central del libro que presentó en el Teatro Mitre?
Siempre es lindo visitar a Jujuy, tierra que quiero mucho. El libro que presenté en el Teatro Mitre es un libro que yo lo pensé por el 50° aniversario del golpe de Estado, es un libro que se remite fundamentalmente al año 76, pero habiendo toda una perspectiva previa, necesaria, imprescindible de dos capítulos de qué pasó antes del golpe. Generalmente resulta más cómodo hablar desde el golpe pero es muy importante hablar de cómo llegamos a ese momento, qué pasó del 73 al 76, la violencia política, la situación económica y la planificación del golpe. Y después, por supuesto, los distintos aspectos del golpe civil y militar en el punto de vista económico, cultural, social, la represión y todo lo que significó ese golpe.
¿Qué opinión le merece la postura de Javier Milei retomando la Teoría de los dos Demonios y poniendo en duda la cantidad de desaparecidos?
Creo que este Gobierno es una regresión en muchos aspectos, en los aspectos sociales y culturales, que evidentemente es una vuelta atrás absolutamente innecesaria y un tratamiento de lo que fue el pasado argentino, particularmente la dictadura, donde no hay un negacionismo, sino que hay una reivindicación, que son dos cosas diferentes. Una cosa es negar lo que pasó, otra cosa es decir que lo que pasó estuvo bien, como hace el Gobierno. Creo que ahí hay una situación compleja, que es importante que la gente sepa que eso fue un error y que no queremos nunca más que pase nada parecido. Tanto lo que pasó antes del golpe, como lo que pasó después y durante, entonces creo que la idea de la reivindicación plena de lo que sucedió es realmente peligrosísima.
¿Qué siente al ver que tantos jóvenes escuchan sus palabras y leen sus textos?
Para mí encontrarme con los jóvenes es maravilloso. Me pasó en la Feria del Libro de Buenos Aires, que fue una presentación multitudinaria y después tuve dos horas firmando libros y el 70% eran jóvenes. Jóvenes con preguntas, que siempre digo que es muy importante tratarlos con mucho respeto, escuchar qué les interesa realmente, de qué quieren hablar, qué quieren conocer, más que bajarle línea. A los jóvenes no hay que subestimarlos, hay que escuchar sus demandas. Y realmente es interesantísimo. En este momento están las ferias de todo el país y en todos lados sucede un poco lo mismo, una gran cantidad de jóvenes están interesados por este tema.
¿Hubo algún momento de la historia argentina en la que se haya abandonado la obra pública como ocurre ahora?
Es el único gobierno de toda la historia argentina, que ya tiene desarrollado las tres cuartas partes de su gestión presidencial, donde no hay una obra pública. No hay un solo gobierno en la historia argentina, ni siquiera el peor, que no haya hecho obra pública. Este Gobierno increíblemente no hizo ni una cuadra de asfalto. Lo que vemos de obra pública es obra pública de las provincias, de los municipios, pero el gobierno nacional abandonó directamente la obra pública, por eso tenemos las rutas destrozadas y tenemos muertos en las rutas de una manera completamente absurda, porque además una parte importante del impuesto al combustible está destinado a las rutas nacionales, cosa que el propio gobierno admitió que no lo está usando para lo que corresponde.
¿Ve similitudes entre Gobierno de Milei y el de la dictadura militar?
Si bien el de Milei es un Gobierno constitucional y el de la década del '70 era dictatorial, lo que es una diferencia sustancial, los métodos son muy parecidos. El desprecio por la gente es muy parecido, y los reclamos también son parecidos, es decir, la idea de jubilación y de hambre, y además el empobrecimiento, que es una decisión, no es un accidente. Lo dijo el otro día el Presidente, que el recorte de los salarios a los empleados públicos fue una decisión política, lo dijo él, no lo estamos diciendo nosotros. Así que sí, es algo tremendo, la verdad que es muy triste ver un país así. Yo recordaba a un gran filósofo que decía que hay una cosa que es la realidad y la irrealidad, que hay momentos entre los gobiernos que hay en la irrealidad, entonces él ponía el ejemplo de la monarquía francesa de 1789, previa a la revolución, eso era irreal, no representaba ni al pueblo, ni a la sociedad, ni a la historia de Francia. Lo irreal era lo que se venía, el cambio que se venía, que era cada vez más real, eso es lo que está pasando, esto que vivimos es irreal, la Argentina es el país de la ciencia, de la cultura, de los artistas maravillosos, de los músicos, cineastas y científicos, todo lo que este gobierno detesta. Pero esa es la Argentina y seguirá siendo la Argentina, creo que estamos viviendo, una enorme irrealidad.
¿Existe alguna experiencia histórica anterior de un gobierno anarco capitalista?
No, no existe una experiencia así en el mundo, porque Trump no es un anarco capitalista, Trump es un tipo que cuida la producción de su país con aranceles, con medidas proteccionistas, etc. No estoy defendiendo a Trump, pero lo que supuestamente es el modelo que este presidente mira no es lo que realmente sucede, acá estamos en la destrucción total del Estado. Llega al punto de algo que no significa nada en el presupuesto nacional, como cerrar el coro de niños. Hay un afán destructivo de todo lo que tenga que ver con la cultura nacional, con lo que nos representa, con una desnacionalización evidente. La idea de la ley de Tierras era un poco eso, ya que cuando le preguntaron al canciller si estaba bien que se venda una provincia, dijo que sí, o sea, es realmente impresionante. Estamos un poco mareados, yo creo que a la gente también le pasa, que está tan mal económicamente y que tiene que tener dos o tres trabajos, por lo que le queda muy poco tiempo para la reflexión política, porque también eso pasa, la gente está endeudada para comer y el gobierno dice que es un problema de la gente.
¿Cómo analiza el Éxodo jujeño?
El Éxodo jujeño fue una epopeya fundamental para la historia argentina y el bando de Belgrano es maravilloso, ese bando donde se van a ver los verdaderos patriotas, y cómo respondió el Éxodo, al éxodo de la población, la población más pobre, que no dudó un minuto en quemar sus cosechas, en llevarse los animales, y todo ese pueblo andando debajo de esa cantidad de kilómetros hasta Tucumán. Fue una epopeya maravillosa, así que el éxodo para mí siempre es un momento muy lindo. Recuerdo que tuvimos una experiencia maravillosa cuando grabamos "Algo habrán hecho" en un pueblito de Jujuy, fue tremendamente emocionante, reconstruyendo un poco los recuerdos.
¿Considera que el 23 de agosto debería ser declarado feriado nacional?
A mí me parece que sí. Si fuera por mí me parece que sí, porque es muy importante lo que pasó, por ejemplo, cuando se declaró feriado por Güemes el 17 de junio, lo que generó que se empiece a hablar más de Güemes. Estaría buenísimo destacar en el calendario con un feriado nacional ese hecho tan heroico que fue el Éxodo jujeño.