Ella cumplió el sueño de volver. Lo hizo con sus mejores brillos, y con mucho glamour, recordando emocionada sus tiempos sobre las tablas, en la que algunos mencionan como la época de oro del teatro jujeño -sólo por sus montajes de inmensas escenografías-.
Rita Torena, que desde hace ya varios años manifestaba su deseo de rememorar el monólogo "Desconcierto", finalmente lo hizo. En la sala "Raúl Galán" del Teatro Mitre, un espacio cálido, donde estuvo acompañada de familiares y amigos.
En el ingreso, en la sala de exposiciones que antecede a la sala Galán, el público se encontró con una muestra de fotografías de las puestas en las participó Torena en toda su trayectoria.
La amorosidad de sus hijos manifestada en un ramo de flores cuando finalizó la función, daba el toque distintivo en lo afectivo a este especial momento de la actriz.
Hacía más de 30 años de su última obra con Hernán "Achilo" Suárez, su director por excelencia, pero esa obra la movilizó de la misma manera. Una obra que habla de una mujer pianista, cuyo piano no emite sonido porque está censurada, pero su público la sigue igual.
Con gran dramatismo, el personaje habla de esos avatares, y hasta se dirige al público para desandar su realidad y tratar de entenderla.
Rita Torena lo logró, calentó los motores y revivió su sensibilidad artística, y volvió, a pesar de algunas cuestiones externas, que influyeron aún más en los nervios normales de un teatrista antes de salir a escena.
Recordemos que Torena hizo decenas de obras con el grupo Melpómene que floreció y brilló entre los '70 y '90 en nuestra provincia, con grandísimas producciones y representando a grandes autores.
La artista se dirigió al público que la acompañó, muy agradecida.