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Una charla, una clase y una obra, de un artista intenso

La cita fue en el Teatro Mitre, pero antes abrió con su charla la Escuela de Espectadores.También dio un seminario del que participaron actores de nuestra provincia en El Pasillo.
Miércoles, 27 de mayo de 2026 00:00
CHARLA A FONDO | EL ACTOR SE PRESTÓ PARA EL PRIMER ENCUENTRO DE LA ESCUELA DE ESPECTADORES.

"Habitación Macbeth" finalmente llegó a Jujuy y fue todo un acontecimiento. Es una de las obras más prestigiosas del teatro contemporáneo argentino, con más de 400 funciones desde su estreno, y miles y miles de espectadores que salen ovacionando la propuesta, y una crítica nacional que acompaña con elogios este camino.

Está adaptada, protagonizada y dirigida por Pompeyo Audivert, otro nombre de gran peso en el teatro argentino, que ha generado mucho conocimiento acerca de las artes escénicas.

Tanto él como su obra, fueron un acontecimiento para nuestra provincia, porque movilizaron, motivaron y generaron, experiencias y espacios muy profundos.

EL SEMINARIO | TRABAJANDO CON LOS ACTORES JUJEÑOS.

La puesta fue en la sala mayor del Teatro Mitre, repleta de un público copado por artistas de todas las disciplinas, mezclados con el público en general que esperaba con muchas expectativas esta oportunidad.

También fue un acontecimiento, porque convocado por el Teatro El Pasillo, y con total generosidad, un día antes del espectáculo, dio un seminario para actores sobre su técnica y sus conceptos en relación al trabajo de los actores, titulado "Volver a casa" (Teatro de las Fuerza Ausente). Allí se pusieron en marcha sus conocimientos y prácticas en relación a lo que Audivert llama "la máquina teatral".

Y una hora antes del seminario se concretó también, por el incentivo de tamaña presencia, la apertura de la Escuela de Espectadores de Teatro El Pasillo, que de alguna manera anticipó el seminario y anticipó la puesta, y preparó de alguna manera al público con conceptos que se vieron claramente en cada una de las intervenciones del actor.

Todo, fue un combo perfecto, que permitió profundizar en el arte de este artista-docente que transmite su convicción, su sabiduría y su experiencia tanto en espacios de formación como en el escenario.

Escuela de Espectadores

EL PÚBLICO | DEL PRIMER ENCUENTRO DE ESPECTADORES.

La previa al seminario y a la presentación de la obra, fue la apertura en Jujuy de la Escuela de Espectadores (un espacio de reflexión, crítica y cuestionamientos el teatro y sus artistas). Consistió en una entrevista pública al actor, con un público que en este caso estuvo repleto de teatristas.

En este marco contó que sus inicios fueron en la Escuela de Alejandra Boero, pero antes de eso, adonde lo llevaron unos amigos "practicábamos el automatismo de los surrealistas, esa forma debocada de la asociación de la palabra, donde uno va rompiendo todo sentido que quiera aparecerse por ahí, violentando el sentido y generando una poética brutal", expresa ante la escucha atenta del público de la escuela.

Cada frase del actor-creador explica su apasionamiento y cómo el teatro atraviesa su cuerpo y su mente. No se trata de una simple práctica o entrenamiento, sino de adentramiento en su espiritualidad a la hora de esperar esa máquina que luego se pone en marcha primero eligiendo un texto, y luego con el proceso hasta la puesta en escena.

Comienza definiéndose, a pedido de la entrevistadora: "Soy un actor, empecé desde muy joven, en la época de la dictadura. Siguiendo a unos amigos, me metí en la Escuela de Alejandra Boero, una de las referentes del teatro argentino. Yo tenía 16 años. Mis amigos se fueron y yo me quedé, me quedé toda una vida en el teatro".

Contó que cuando llegó la dictadura, hizo trabajos en los espacios de emergencia que se empezaron a abrir, y que hubo muchos. "En esas intervenciones fuimos encontrando novedades del lenguaje de nosotros mismos, ya que el lenguaje heredado de la realidad teatral, no nos bastaban. ahí fui encontrando una identidad propia, y empecé a seguir una sospecha artística. Algo que a mí me pasaba en el teatro, empezó a tomar forma", contó, y desde ese momento generó su técnica, su forma, sus propios conceptos y teoría, que hoy son valorados y aprendidos por sus alumnos, en su Escuela Teatro Estudio El Cuervo.

"La composición sobre manifestada con máscaras, con tensiones, con una buena respiración detenida" -dice y la demuestra en medio de la entrevista- "produce de inmediato un pasaje a otra zona, entonces decidimos que esos movimientos de la composición, debían ser trazos, uno tras otro, discontinuamente, van produciendo despliegues de esa composición", continuó.

Habla del Yo y del personaje, y dicen que ambos son parásitos, "esa estructura es lo central, y nosotros nos hemos acostumbrado a poner dentro de esa estructura, un personaje ficcional que es muy parecido al Yo, que se acaba de retirar. Y con semejante estructura, en vez de dejarla hacer de las suyas, le ponemos un personaje, y entonces hacemos la literatura, la dramaturgia que fuera, y esa identidad de fondo, de nuevo queda aplacada por ese quehacer, por ese personaje, por esa circunstancia, por esa dimensión ficcional".

Así, a lo largo de casi una hora, dio los detalles de cómo se construye la máquina teatral, que le pertenece, en tanto y en cuanto se refiera a ese proceso de transformación que sufre el actor, antes de encarar un texto, y por el cual, disocia su Yo del personaje.

Todo se llevó a la práctica, luego de la entrevista, en la sala teatro de El Pasillo, donde los actores jujeños pudieron experimentar su técnica.

Sobre el unipersonal en el Mitre

“HABITACIÓN MACBETH”

La obra de Pompeyo Audivert, sobre la cruda historia de William Shakespeare, que él adaptó para transformarla en un unipersonal, se convierte en escena, en una clase magistral de actuación, de la actuación según el propio actor.

Todo lo que él explica sobre la trasformación del actor, casi desde un punto de vista espiritual, durante el entrenamiento, y el ensayo previo a la creación, parece mostrarlo con creces en su propia obra. Sobre todo, cuando están en su cuerpo siete personajes de esta historia clásica.

Audivert hace que el espectador, elija si centrarse en la historia de Shakespeare, sobre Macbeth y su tragedia, fruto de una ambición que, enceguecida pretende torcer un destino que está marcado; o en semejante trabajo físico y mental de un artista que logra mezclar también con este guión, la magia que ocurre en el teatro.

Muy intensa, cruenta y atrapante, es la puesta de "Habitación Macbeth", que fue como cuenta el propio actor y director, concebida para un solo artista, en plena pandemia y encierro, y quizás inspirada por esa situación. Había que salir de ese letargo del aislamiento, de una forma mágica.

La música acompaña con la interpretación en vivo a un costado del escenario, del chello de Claudio Peña. Este elemento es determinante en la creación de un clima que nos encierra en esa historia.

Sólo con luces, con muy poco vestuario, algunos elementos y una caracterización desde el maquillaje y sobre todo desde los movimientos y tonos de voces, precisos para cada escena, "Habitación Macbeth" logra meter a cada uno de los espectadores en la escena, de tal manera que no pueden salirse antes del final. Y entonces cuando el dramático final llega, pareciera que el público vuelve a respirar, y de pie, aplaude sin saber si lo hace al actor, al maestro, a la obra, a la adaptación, porque es un todo envolvente.

La creación y la trasformación del actor -que claramente comienzan mucho antes que el espectáculo- para intervenir lo actual y lo real, son realmente visibles.

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