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Getrudis Castillo en el próximo “Maestros y discípulos”

Ella es concinera, campeona en varias ediciones en los concursos de tamales y empanadas. El encuentro con su sabiduría será el próximo miércoles, a las 18, en la Casona de Los Molinos.
Sabado, 25 de abril de 2026 21:25
GETRUDIS CASTILLO | HABLÓ CON EL TRIBUNO DE JUJUY SOBRE SU HISTORIA DE VIDA.

La gastronomía es sin dudas una expresión de la cultura de cada lugar, provoca identidad, se relaciona con la herencia, tiene que ver con los productos que nos da nuestra tierra, es tradición, es memoria, es lazo familiar y también social.

Getrudis Castillo es ejemplo vivo de eso, en nuestra provincia. Toda su vida le puso pasión a la comida, la prepara con responsabilidad, sensibilidad, e hizo de esta práctica su medio de vida, pero también fue motivo de su espíritu solidario.

Su historia será la protagonista del próximo encuentro del ciclo cultural "Maestros y discípulos" (encuentro con referentes culturales), que organiza la Secretaría de Cultura de la Provincia, y que tiene fecha para el próximo miércoles, a las 18, en la Casona de Los Molinos, en calle El Vespertino 1921 de barrio Los Molinos. La entrada es libre y gratuita.

El encuentro con esta maestra de la gastronomía incluirá una charla a fondo, para conocer los detalles de su arte culinario, y la faceta social de su actividad, que la llevó a poner un comedor infantil en su propia casa que manejó por 15 años junto a su marido. Y también se proyectará un video donde explicará su receta y su forma de preparar los tamales, por lo que están invitados estudiantes de la carrera de cocina, y por supuesto también el público en general.

Fue la ganadora de los concursos del Festival del tamal y de la empanada que organiza la municipalidad capitalina, en varias ediciones, alternando entre el primer y segundo lugar.

El Tribuno de Jujuy conversó con ella antes de este valioso encuentro.

Antes de ser campeona, desde el 2010 aproximadamente, integró grupos de emprendedores gastronómicos de Villa Jardín de Reyes, donde vive, que trabajaron en coordinación durante muchos años con el municipio (a través de la Dirección de Turismo), lo que le permitió viajar a distintos lugares del país y de Bolivia, para ferias gastronómicas representando a Jujuy.

A partir de la iniciativa de estos emprendedores y del municipio se comenzó a hacer años más tarde el festival de la empanada. "Primero se hizo en Reyes, y después en la Vieja Estación", cuenta.

"Luego, en 2015, también comenzamos con el Festival del tamal también", dice.

Getrudis -sin "r", aclara porque muchos la nombran como Gertrudis-, nació en Bolivia pero desde muy niña vive en Jujuy, desde los 8 años. Se crió con una hermana, por cuestiones económicas, en barrio Gorriti.

Estudió en la Escuela Lamadrid, después del secundario comenzó la Escuela de Enfermería, pero no pudo continuar porque tuvo que comenzar a trabajar.

En la Universidad Popular es que comenzó a aprender cocina, aunque dice que las comidas tradicionales, que son su especialidad, las aprendió "viendo como lo hacían mi cuñada y otras mujeres".

"Hice un poco de cada cosa", dice, "porque también hice corte y confección".

Pero sin dudas, lo que más la apasiona es la cocina, y por eso tiene su emprendimiento "Cocina Doña Ger" -con la "r" porque se lo sugirió otra emprendedora.

Vive en Reyes desde 1977, y desde entonces trabaja con la cocina en su casa. Hace empanadas, tamales, locro, picantes, chicharrón con mote, etc. Es decir, tiene casi 40 años trabajando en este rubro, y lo sigue disfrutando.

Es proveedora de festivales, de asociaciones gauchas, algunos restaurantes. Todos saben de la calidad de sus productos.

"Tengo un grupo de wathsapp de todos mis clientes, y yo les aviso lo que voy hacer y me hacen sus pedidos", cuenta.

Trabajo solidario

En el '93 surgió la idea con su esposo, Francisco Rodríguez, de dar comida a familias necesitadas. Primero la iniciativa comenzó como una copa de leche, y luego se pudo hacer el comedor.

"Al principio no tenía subsidios, pero sí colaboración de la comunidad y del municipio que me prestaba un camión para ir a pedir donaciones a Las Pampitas, Fraile Pintado, etc. Doy gracias a Dios que donde íbamos siempre nos daban en cantidad. Veníamos con el camión lleno. La municipalidad sabía cómo trabajábamos por eso nos daba esa confianza", recuerda. Después la municipalidad también le ayudó para agrandar el espacio.

Durante 15 años mantuvo esta actividad paralela a su trabajo. Se llamaba Comedor "Santiago Apóstol". Llegó a tener hasta 180 comensales entre niños y ancianos.

Recuerda también que, en la Colonia Santa Rosa, le colaboraban muchísimo, y más tarde también consiguieron padrinos y aplicaron para algún subsidio.

Entre los secretos que nos confía sobre su receta -que por cierto no mezquina-, dice que sus tamales se hacen con un buen maíz, que pela con ceniza, no con cal, ni tampoco lo compra pelado, y menos la harina que viene lista para la masa. "Lleva tiempo preparar, un día pelo el maíz y lo lavo bien, tiene que quedar sin piquitos. Lo dejo en agua limpita hasta el otro día, luego hay que colarlo y hacerlo orear, para luego moler para que salga como una harina. No tiene que estar ni muy seco, ni muy blando", detalla.

Por otro lado, va haciendo el recado (relleno) "el mío es cabeza de vaca y de cerdo. Hago cocer los dos juntos, y le pongo verduras para que salga con más sabor", cuenta, y aclara también que la carne es fresca.

Lo cierto es que tiene mucha vitalidad, y disciplina para sus preparaciones, y eso le da el sello por el que la conocen en todas partes.

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