El periodismo en general y El Tribuno de Jujuy en particular atraviesan momentos de suma trascendencia en su historia moderna, en donde todos sus periodistas, fotógrafos, diseñadores y publicistas están obligados a repensar sus labores cotidianas. Al enorme compromiso de informar con veracidad, objetividad y espíritu crítico, se le suma el impresionante desafío de reinventar las formas de comunicar y de llegar a las distintas audiencias para brindarles el valor agregado que logre proporcionar a los contenidos algún plus diferencial al que ya existe en esa inmensa nube de información fidedigna y fake news que se rige por las redes sociales.
Los datos siguen siendo esenciales, al igual que el manejo de fuentes confiables, pero en tiempos en donde gran parte del debate social pasa por 140 caracteres o un reel de no más de 30 segundos, la calidad de la información y una adecuada ilustración ocupan un lugar central.
El Tribuno de Jujuy, en todas sus plataformas, cumple 46 años en medio de una vorágine informativa que nos interpela a todos día a día. Ya no es solo contar una noticia, eso ya no alcanza, ahora el gran objetivo es brindar su interpretación, buscar vasos comunicantes con otros datos, agregar una opinión que le aporte una impronta distinta, relatar una historia de vida y conseguir la palabra adecuada de la fuente adecuada en el momento adecuado.
Pese al paso de los años, El Tribuno de Jujuy logró reconfigurarse a las nuevas exigencias del público, incorporando transmisiones en vivo, programas diarios de streaming, relatos de partidos de fútbol, utilización de infografías y placas gráficas, noticieros vespertinos y una articulación más profunda con las radios del multimedio, en donde los contenidos de una plataforma son explotados por la otras en pos de aprovechar al máximo los recursos humanos y las entrevistas que se generan de forma permanente.
Todos estos vaivenes que aumentan la exigencia de todos los días, tienen el hermoso objetivo de seguir modernizando al medio más representativo de la provincia, ese que continúa marcando la agenda informativa al igual que en las últimas cuatro décadas.