Gimnasia y Esgrima cayó el domingo pasado por 2 a 0 ante Tristán Suárez en el estadio "23 de Agosto", una derrota dolorosa que no sólo significó perder el invicto en "casa", sino también ceder la cima de la Zona B de la Primera Nacional. Consumado el traspié, uno de los hombres de mayor experiencia en la zaga central, Nicolás Dematei, dio la cara y analizó con autocrítica pura lo ocurrido sobre el césped.
Las sensaciones tras dejar los tres puntos en barrio Luján no fueron para nada buenas. El "Vikingo" no anduvo con rodeos al momento del balance inicial y lamentó haber cedido la fortaleza que venía construyendo el equipo en condición de local: "Sensaciones malas porque perdimos un invicto en casa", expresó el bonaerense con marcado dolor por la racha interrumpida ante la gente del "lobo".
Al desmenuzar el desarrollo de la primera mitad, el exAtlético Tucumán "fue al hueso" y asumió en primera persona la jugada que terminó destrabando la historia a favor del "lechero": "Por ahí el primer tiempo no fue del todo bueno y más con el error personal que creo que costó el partido. Se nos hizo cuesta arriba todo", reconoció, dando muestras del aplomo y la responsabilidad que caracterizan a los referentes del plantel.
En la parte complementaria, el conjunto dirigido por Hernán Pellerano empujó con más corazón que claridad para torcer la historia, pero la efectividad le volvió a dar la espalda: "Creo que lo fuimos a buscar, tuvimos varias claras que no concretamos, pero hay que seguir trabajando", analizó el marcador central sobre la falta de puntería en los metros finales.
El fútbol exige dar vuelta la página de inmediato y el "lobo" tendrá revancha rápida en barrio Luján: este domingo a partir de las 16:00 recibirá a Chaco For Ever con el arbitraje de Lucas Cavallero, en un choque crucial para recuperar la memoria y volver a pisar fuerte en la tabla.