Este sábado por la tarde, Francia venció 1-0 a Paraguay por los octavos de final y se clasificó a los cuartos de la Copa del Mundo 2026. Como no podía ser de otra manera, Kylian Mbappé marcó el único gol del encuentro, selló el boleto a la próxima instancia y se convirtió en el máximo artillero del certamen. Además, tras el pitazo final, protagonizó un tenso cruce con el arquero Orlando Gill.
A lo largo del partido, el delantero del Real Madrid fue el eje de constantes roces con los futbolistas sudamericanos, quienes le impusieron una marca férrea desde el arranque. Una vez consumada la victoria, esa tensión acumulada derivó en un polémico gesto de antideportividad.
Ni bien terminó el cotejo, Gill se acercó en un acto de caballerosidad para estrecharle la mano, pero Mbappé lo ignoró por completo, optando por esquivarlo para festejar de cara a la tribuna. La actitud no le gustó nada al guardameta paraguayo —que se desempeña en San Lorenzo—, quien reaccionó lanzándole un pelotazo que impactó directamente en la espalda del atacante francés.